Munté reactiva con límites las ayudas de residencias para dependientes

Las prestaciones económicas vinculadas solo se concederán a personas con grado III, el más grave, y en función de sus ingresos

Las prestaciones económicas vinculadas a la dependencia (PEV) se reactivarán más de un año después de ser suspendidas. Lo harán, sin embargo, de una manera limitada: solo se concederán a personas con grado III, el más grave, y en función de sus ingresos.

Las PEV son una ayuda para pagar una plaza en un geriátrico privado mientras se otorga la pública. El coste medio de una residencia privada es de 1.800 euros y la prestación será de un máximo de 715 euros. La idea de la Generalitat es restringir la universalidad y beneficiar a los que no puedan pagar completamente la plaza privada.

La lista de espera para acceder a una residencia es de unas 17.000 personas, de las cuales 6.600 tienen el grado III. Desde la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA), una de las patronales de residencias, piden que también se incluya a los calificados con grado II, unas 7.000 personas según sus cuentas.

Reactivar esta ayuda era uno de los compromisos del pleno contra la pobreza, por lo cual la Mesa del Tercer Sector ve con buenos ojos la reforma. Varias entidades y la oposición denunciaron en su día que la suspensión de las PEV era ilegal, pero Bienestar insiste en que actúa acorde a la ley.

Sobre la firma

Camilo S. Baquero

Reportero de la sección de Nacional, con la política catalana en el punto de mira. Antes de aterrizar en Barcelona había trabajado en diario El Tiempo (Bogotá). Estudió Comunicación Social - Periodismo en la Universidad de Antioquia y es exalumno de la Escuela UAM-EL PAÍS.

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