Parla tiene un déficit de 343 millones y una “nula” liquidez y solvencia

Intervención avisa de que la disponibilidad financiera a corto plazo es “inexistente”

Tomás Gómez, exalcalde de Parla, en el tranvía que se lleva un tercio del presupuesto municipal.
Tomás Gómez, exalcalde de Parla, en el tranvía que se lleva un tercio del presupuesto municipal. ÓSCAR RESINO (NOTICIAS DE TU CIUDAD)

Parla cerró 2013 con un déficit de 14,7 millones de euros, en la misma línea de los años anteriores, y ya acumula 343 millones. Desde 2009 el municipio promedia 25 millones de pérdidas. Así, la diferencia entre ingresos y gastos hace cinco años fue de 26,7 millones, de 28,1 millones en 2010, de 33,5 en 2011 y de 21,1 en 2012. La deuda con proveedores y bancos ascendió a 369,4 millones el pasado mayo (2.941 euros por habitante, la mayor entre los municipios madrileños de más de 50.000 personas), según los datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Aun así, la semana pasada el alcalde, el socialista José María Fraile, sacó adelante las cuentas del ejercicio anterior con el apoyo de Izquierda Unida. El partido que gobierna es el PSOE con 11 concejales, los mismos que el PP. IU tiene cuatro ediles y UPyD uno.

“No puede mantenerse por más tiempo un Ayuntamiento en una situación de déficit corriente crónico”, concluye la Intervención municipal en un informe de este verano. “Las cuentas son las que son, las que se han aprobado en el pleno... La situación económica es difícil y los números son los que aparecen”, justificó ayer una portavoz del Consistorio. El interventor destaca entretanto que la situación financiera “es de insuficiencia de recursos” para atender sus obligaciones corrientes. El “déficit estructural que obliga a tomar medidas urgentes e inaplazables”, avisa.

El patrimonio municipal presenta un saldo negativo de 71 millones

Miguel Ángel López y Juan Carlos Machuca, portavoces respectivos del PP y UPyD, denunciaron los presupuestos ante el Ministerio de Hacienda debido a que “presentar numerosas y graves irregularidades que hacen sencillamente imposible conocer realmente la situación patrimonial, contable y financiera” de la localidad de 125.000 habitantes.

Parla tiene prorrogados los presupuestos desde 2010. Desde entonces son pura ficción. “Se evidencia la inadecuada presupuestación, consignando en el estado de ingresos previsiones por encima de las posibilidades reales de realización”, subraya de hecho el interventor. “El aumento de la negatividad del remanente de tesorería para gastos generales no hace más que agravar la situación económica” de la localidad, insiste el informe de las cuentas locales. El análisis del estado de los presupuestos municipales insiste en que “es necesario que el Ayuntamiento apruebe con urgencia unos presupuestos que prevean los recursos necesarios para asegurar la estabilidad presupuestaria y alejarse del riesgo de falta de la sostenibilidad de las cuentas públicas”.

La gravedad de las cuentas municipales va más allá todavía. “A pesar de los últimos mecanismos de financiación” a que se ha acogido el Consistorio. Es decir, pese a que Parla se ha acogido a los tres planes de proveedores para abonar las facturas impagadas, “no ha habido mejora en la situación financiera”. “Al contrario, se ha consolidado la situación de iliquidez del Ayuntamiento, que es nula”, indica la Intervención. La solvencia financiera a corto plazo, “inexistente, hace necesario que se adopten otras medidas urgentes y extraordinarias” para que el Ayuntamiento pueda cumplir con sus obligaciones de pago con las empresas y autónomos con los que ha contratado. “Los planes de ajuste y de saneamiento no han cambiado la tendencia”, registrándose en las cuentas “cada vez un mayor déficit”. Hasta el punto de que el periodo medio de pago de facturas es de 297 días... Diez meses, frente al tope de un mes que establece la ley.

Uno de cada tres euros que se ingresan es para pagar el tranvía de Gómez

Entre los gastos pendientes de abonar destacan los generados por el tranvía que la ciudad estrenó en 2007, con el actual secretario general del PSM, Tomás Gómez, como alcalde (1999-2008). En la Cuenta General de 2013 se aprecia que solo el año pasado deberían haberse pagado más de 23 millones. Casi la tercera parte de los 71 millones que el Ayuntamiento ingresó en neto. Parla no pagó un euro de los 20 millones por las obras del medio de transporte, más otros 3,1 millones por la diferencia entre lo que paga cada usuario por billete y lo que cuesta realmente ese servicio. La Comunidad de Madrid sí pagó los tres millones que le correspondían. Un fondo de inversión de Luxemburgo acaba de comprar por 73 millones la deuda municipal con la empresa del tranvía (se embolsará 12 como beneficios).

La confección del presupuesto de 2013 llega a ser por momentos tan indescifrable que el patrimonio municipal aparece con un saldo negativo acumulado de 75 millones: 53,2 millones en la cuenta de terrenos y construcciones del patrimonio público de suelo y otros 21,9 millones por los terrenos de carácter patrimonial. La explicación es que el inventario municipal de bienes no estaría conectado con el programa informático del Departamento de patrimonio local.

El estado de las cuentas ha alcanzado tal cota que una concejal socialista, Beatriz Arceredillo, precandidata en las primarias locales —el plazo de recogida de avales concluye el lunes—, es favorable a realizar una auditoría “que permita trabajar de forma eficaz a partir de un presupuesto real”. La edil también es favorable a devolver al Ayuntamiento, “de forma eficaz”, la gestión de los servicios públicos municipales. IU pidió en septiembre de 2013 “remunicipalizar” los servicios que Gómez privatizó durante su mandato. En sus nueve años como alcalde el actual secretario general del PSM externalizó el servicio de recogida de basuras, las escuelas municipales de danza, música y teatro, la de idiomas, el mantenimiento de zonas verdes y fuentes, los centros de mayores, la ayuda a domicilio... Y un largo etcétera.

Arceredillo, número tres en las listas de los comicios de 2011, fue expulsada de la Junta de Gobierno tras ser la única de los 11 concejales del PSOE que votó en contra del despido de más de 60 trabajadores públicos. La justicia obligó a reincorporarlos.

Historia de dos alcaldes

Los últimos dos regidores de Parla, Tomás Gómez y José María Fraile, hoy distanciados, forjaron lo que parecía una amistad eterna ya desde la infancia. Desde que compartieron pupitre en el Colegio San Miguel de la localidad, sus destinos coincidieron. Aquella alianza originó el boom y caída económica del municipio que encumbró a Gómez como el alcalde más votado de España. Quince años después, Parla es uno de los peores ejemplos del ladrillo.

Gómez no olvidó a su amigo de la cuadrilla cuando fue votado alcalde. A su lado, Fraile prosperó hasta llegar a ser el concejal de Hacienda, cartera en la que Gómez le llegó a definir como “el mejor de Europa”. Sin embargo, poco a poco, desde que Fraile relevó a Gómez en 2008, la relación entre ambos ha ido degradándose. Las primarias socialistas municipales han enturbiado aún más el trato. El último capítulo del desencuentro entre Gómez y Fraile ha sido la presentación a las primarias de la candidata del alcalde actual, María José López, primera teniente de alcalde y portavoz municipal, no ha agradado a Gómez.

A mediados de septiembre Fraile anunció que no se presentará a las próximas elecciones municipales. El regidor está procesado por dos delitos de prevaricación administrativa y un delito de desobediencia por la destitución del jefe de la Policía Local en 2009. El juicio todavía no se ha celebrado.

Sobre la firma

José Marcos

Redactor de Nacional desde 2015, especializado en PSOE y Gobierno. Previamente informó del Gobierno regional y casos de corrupción en Madrid, tras ocho años en Deportes. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster de Periodismo de EL PAÍS. Trabajó en Starmedia, Onda Imefe y el semanario La Clave.

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