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Una marea contra el cierre de Ence

Más de 2.000 personas piden en Huelva la continuidad de la fábrica de celulosa

Trabajadores de Ence durante la manifestación de este lunes. Ampliar foto
Trabajadores de Ence durante la manifestación de este lunes.

Más de 2.000 personas clamaron este lunes en Huelva contra el cierre de la fábrica de celulosa de Ence en una manifestación que partió a las 17.00 de las puertas de la factoría y que ha concluído en la Plaza 12 de Octubre de la capital, donde se ha leído un comunicado. La marcha, una marea de camisetas verdes donde se podía leer “Ence no se cierra”, tuvo un momento emotivo cuando los manifestantes (principalmente trabajadores de Ence y sus familiares) alcanzaron el Palacio de Deportes y recibió el apoyo de ciudadanos que se unieron a la protesta.

Los partidos han aparcado sus diferencias y han respaldado con su presencia a los trabajadores. En el espíritu de la manifestación el rechazo unánime a los planes de la dirección de la compañía de presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 294 operarios de la planta y que pondría en peligro otros 2.500 empleos indirectos (operarios forestales, transportistas, empresas de mantenimiento y servicios, entre otros). Los manifestantes portaban pancartas donde se podía leer: “Ence menosprecia la capacidad técnica del sector forestal de Huelva”. La protesta ha contado con transportistas en cuyos vehículos colgaban mensajes como “3.000 familias sin empleo” o “Ence 40 años rentable”. Varias decenas de camiones y tractores colapsaron la Avenida de las Fuerzas Armadas.

Los trabajadores sostienen que la mala gestión está detrás de la decisión de cierre de una empresa que ha tenido “grandes beneficios económicos”, según Juan Manuel Belda, presidente del comité de empresa. Los operarios han señalado que el cese de la actividad se debe a “la falta de inversión” de la compañía y a una “gestión claramente especulativa”.

“Si cierra mi vida va a cambiar por completo. No solo en lo económico sino en la organización de mi familia y de mi casa. Mi mujer está aquí en Huelva y si me mandan fuera me parten en dos”, ha afirmado Javier Tejada, de 42 años, operario que lleva 20 años en la fábrica. “No están negociando, simplemente están limitándose a cumplir los plazos legales para el cese de actividad. Estoy seguro de que esto tiene futuro si ellos quieren”, ha subrayado Tejada, que empezó de operador de limpieza y ha ido escalando en la empresa hasta desempeñar la responsabilidad de llevar uno de los turnos de trabajo.

Ángel Vélez, de 38 años, lleva 15 en la empresa y desconfía de las promesas de recolocación: “Eso mismo dijeron cuando Foret y Astilleros y la gente se quedó en la calle”.

La manifestación se produjo tres días después de constituirse la mesa de negociación con los dirigentes de Ence. Un diálogo en el que, de momento, la empresa ha certificado su voluntad de clausurar la planta y de seguir únicamente con la producción de biomasa. Los trabajadores no se creen los argumentos esgrimidos por el grupo papelero, que ha justificado el cierre por la falta de madera local y por la política energética del Gobierno central, que ha suprimido las primas a las renovables. Belda explica que hay suficiente patrimonio forestal y compromiso de la Junta de “suministrar eucalipto para mantener la fábrica en producción”.

Ence posee en la provincia 45.000 hectáreas de eucaliptos, además de las arrendadas.