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Riesgo de urbanización en la última pinada virgen de Benissa

Vecinos de la zona recelan del Ayuntamiento tras hallar un cartel “como el de las inmobiliarias”

La Pinada de Cantalar, el último acantilado virgen de Benissa.
La Pinada de Cantalar, el último acantilado virgen de Benissa.

Un cartel metálico de grandes dimensiones levantado frente a la Pinada de Cantalar en Benissa (Alicante) tiene revuelto al vecindario de una de las pocas zonas vírgenes de acantilado que quedan en la comarca de La Marina Alta. Los residentes de esta área de chalets están convencidos de que una carambola jurídica ha dejado desprotegida parte de una arbolada que ocupa 14.344 metros cuadrados sobre el acantilado benisero, cobijo además de tranquilas calas como la de Baladrar, la Llobela o Advocat. Y sospechan que por el tamaño y lugar del cartel detrás ande un proyecto inmobiliario.

El cartel que ha levantado sospechas entre los vecinos de la zona Cantalar
El cartel que ha levantado sospechas entre los vecinos de la zona Cantalar

Algunos de estos vecinos llevan ya cuatro años denunciando irregularidades urbanísticas en la zona sin respuesta del Ayuntamiento, según cuentan. Y que nadie haya impedido que se coloque con maquinaria pesada de obra un cartel -descrito por los vecinos "como el de las inmobiliarias"- aumenta sus sospechas, más cuando la normativa local prohíbe el uso de esta maquinaria durante el periodo estival y hasta el 15 de septiembre.

Algunos residentes llevan cuatro años denunciando irregularidades urbanísticas sin obtener respuesta municipal

Los vecinos no entienden cómo en plena época de agosto y con una sequía asolando el territorio, alguien puede ponerse a soldar metales en medio de una pinada para un cartel. Tampoco cómo pueden aflorar reformas en algunos chalets de la zona en un espacio supuestamente protegido, como vienen denunciando desde hace cuatro años algunos de ellos sin obtener respuesta del Ayuntamiento, cuentan.

Vicent París, abogado experto en urbanismo, ahonda en las razones de esta desconfianza: una sentencia del Tribunal Supremo invalidó hace un año el Plan General de Ordenación Urbana de benisero, en vigor desde el 2003, por una razón ajena la Pinada de Cantalar. “Al derogarse el plan”, explica el letrado, “entra en vigor el anterior, de 1982, y por el cual la protección de la zona se reduce casi un 35%”.

Los vecinos sostienen que una carambola jurídica ha restado un 35% de protección a la Pinada de Cantalar

Cuando el Supremo emitió su sentencia, “el Ayuntamiento tomó precauciones suspendiendo las licencias de obra que pudieran causar situaciones irreversibles, pero se ha olvidado de la zona de Cantalar”, asegura París. Según la ficha municipal consultada, el abogado sostiene que cualquiera que pida licencia para construir una vivienda unifamiliar de 800 metros cuadrados podrá obtener el permiso municipal de obra.

Arturo Poquet, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente asegura que todas las licencias de obra están suspendidas y el espacio está protegido. Su área, no obstante, comprobó que el cartel “no cumple ni lindes ni dimensiones” y se lo comunicaron al propietario en cuanto lo denunciaron los vecinos. “Presuponer que van a construir allí por una valla publicitaria en blanco es mucho suponer, podría ser para publicitar un hotel. El dueño dice que antes de mes lo habrá quitado”, consideró Poquet. ¿Qué iba a anunciar? “No se lo preguntamos”, asegura.