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Un cambio de ruta con buen resultado

462 personas participan en la Travesía a nado de San Sebastián, alterada por el mal tiempo

Los participantes en la Travesía a nado toman, este viernes, la salida en la playa de La Concha.
Los participantes en la Travesía a nado toman, este viernes, la salida en la playa de La Concha.

Si el último día de la Semana Grande se hiciera un sondeo sobre el protagonista de las fiestas de San Sebastián 2014, la lluvia y el viento lucharían por ganar el primer puesto. Este viernes la ciudad despertó con un cielo triste y griseado para la celebración de la 46ª edición de la Travesía a nado. Se inscribieron casi 600 personas, pero el número de participantes se redujo hasta las 462 personas por las malas condiciones meteorológicas. El mal tiempo ha acabado retrasar la salida y cambiar el recorrido de la prueba.

A las once, a toque de campana, los niños abrieron la prueba nadando entre el espigón del muelle del puerto y la playa de La Concha. Bajo la lluvia y con la corriente como aliado, los pequeños nadadores pudieron alcanzar la orilla en apenas veinticinco minutos. Para los más mayores, sin embargo, las complicaciones aumentaron en cuanto la llovizna se convirtió en un tremendo chaparrón.

En los momentos previos a la salida, el oleaje comenzó a enfurecerse y los nadadores se impacientaron mirando el mar desde el paseo de la playa de la Zurriola. "Los pequeñajos han tenido suerte, a nosotros nos va a toca lo duro", decía un navarro. "En cuanto salgamos a mar abierto va a estar la cosa complicada", contestaba su compañero.

La mayoría esperaron en bañador en los bajos del Kursaal para protegerse del frío. Allí, calentando los brazos y mirando el reloj, se concentraron personas de diversa procedencia: Córdoba, Sabadell, Tenerife, Pamplona, Girona, Calahorra... El francés y el inglés tambié se escuchaba.  A falta de veinte minutos, los organizadores advirtieron un cambio de planes: "nos vamos a La Concha". El mal estado de la mar era preocupación suficiente para cambiar de recorrido. Los despistados, o las personas que no llegaron con tanta antelación, se iban encontrando por el camino con sus rivales. "¿Se ha suspendido?", preguntaba una mujer. "No, que nos trasladan", le respondía otro.

La nueva ruta consistía en rodear la bahía, es decir, lo que normalmente era la meta, La Concha, ahora era la salida. De ahí tuvieron que pasar por el puerto, la Isla, la costa de la playa Ondarreta y finalmente otra vez pisar la arena de la Concha. Para el inicio de la carrera, el cielo decidió despejarse y los espectadores comenzaron a ocupar todo el paseo de la playa. Con un final reñido incluido, el primero en sobrepasar la línea de la victoria fue Benjamin Kanute, un estadounidense que por primera vez participaba en la competición. Junto a él, su compañero y también estadounidense Hunter Lussi, compartió la gloria de la segunda posición. La medalla de bronce en este caso cayó en manos de Pablo Etxeberria, azpeitiarra, que llegó seis segundos más tarde. En la categoría femenina, sin embargo, la victoria de quedó en casa. La donostiarra Iratia Media quedó por delante de Erin Jones, estadounidense, quien afirmó que su rival "era demasiado rápida". Por su parte Nerea Egia, también de San Sebastián, se llevó la tercera posición de un torneo que, a pesar de empezar tarde y con el tiempo encasquetado, tuvo el final deseado.