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El Tribunal Supremo tumba el plan urbanístico de Melón

El fallo ordena demoler las obras del polideportivo anexo al monasterio por las que fue condenado el exalcalde y que su mujer-sucesora se negaba a derribar

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la nulidad del planeamiento urbanístico del Ayuntamiento ourensano de Melón aprobado por la Xunta en 2008 y que en noviembre de 2011 había sido tumbado ya por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). El alto tribunal pone ahora, en una sentencia firme, el punto final a las actuaciones urbanísticas por las que ya había sido condenado el matrimonio formado por el baltarista Alberto Pardellas (inhabilitado en 2010 para el ejercicio de cargos públicos por su empeño en levantar un polideportivo anexo a un monasterio cisterciense declarado BIC) y Cristina De Francisco, su mujer-sucesora, que decidió trasladar esa infraestructura a otro enclave calificado como suelo urbanizable delimitado y que inició las obras antes de aprobar el plan parcial para recalificar el terreno. Pese a que también fue declarada ilegal esta última actuación —anulada en sentencia firme del TSXG en julio de 2012— la alcaldesa ha seguido invirtiendo dinero público hasta este año superando los 600.000 euros (el presupuesto municipal es de 900.000).

El Supremo ha rechazado ahora el recurso presentado por De Francisco contra la anulación del planeamiento. El alto tribunal protege el monasterio de construcciones como la que autorizó Pardellas y ordena la demolición del esqueleto de esa obra que tanto el exregidor del PP como su esposa se negaron a derribar.

Justifica el tribunal la anulación completa del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) precisando que el Ayuntamiento negó además a la Confederación Hidrográfica —señalando que no lo exigía la ley— el informe de la disponibilidad de recursos hídricos para atender las necesidades de construcción de un parque empresarial y un campo de golf y del estudio de adecuación de los sistemas de depuración.

La sentencia se produce cuando la alcaldesa-sucesora de Melón está reclamando la legalización de las obras del polideportivo, apelando a que en esa zona existía un pabellón desde 1990, y anunciando su decisión de “no derribar nada y trabajar para adaptarlo a la legalidad”, convencida de que los tribunales le darían la razón. Melón, que fue uno de los primeros ayuntamientos gallegos en dotarse de un planeamiento urbanístico, deberá ahora empezar a redactarlo desde cero.