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Los FAD 2014 premian los valores esenciales de la arquitectura

El máximo galardón es para una intervención que une la parte baja y la alta de Lisboa

Fachada del proyecto ganador en Lisboa.
Fachada del proyecto ganador en Lisboa.

Una especial intervención de un edificio en Lisboa que salva el desnivel de dos calles ha sido reconocido con el Premio FAD de Arquitectura 2014. La intervención "Ruta peatonal asistida desde el centro hasta el Castillo de San Jorge" ha sido realizada por el arquitecto Joao Pedro Falcao de Campos. Se trata de un proyecto promovido por el Ayuntamiento de Lisboa que ha impulsado intervenciones para comunicar la parte alta y la baja de la ciudad y que en otros casos se ha solucionado con ascensores panorámicos. “Una solución que suele ser difícil además de cara porque requiere expropiar”, explicaba el presidente del jurado de los premios FAD, Ramon Sanabria.

La intervención premiada parte de la comunicación de la estación de metro de Baixa Chiado a través da una calle peatonal que se topa con un edificio de viviendas. El municipio adquirió los bajos de ese inmueble –en los que ha situado una sala de exposiciones y otros usos públicos – y el proyecto arquitectónico partió de la colocación de tres ascensores internos en la medianera de ese edificio y del bloque de detrás y desde éste se accede a la cota más alta, en el Castelo de Sao Jorge. “Es un recorrido a través de dos edificios de viviendas, con sus patios y sus gentes. Es una solución muy innovadora, además de mucho más barata que las habituales y muy respetuosa”, añade Sanabria. Los ascensores son públicos –gratuitos- aunque están en el interior de dos edificios privados. Otra de las particularidades del proyecto premiado ha sido la financiación que, según la página web del municipio, proviene, en parte, del impuesto del juego del Casino de Lisboa. “Sin duda una intervención de este calibre es un buen ejemplo de lo que se puede hacer si hay acuerdo entre lo público y lo privado”, matiza el presidente del jurado.

El premio FAD ha destacado el proyecto de Casa Entremurs, de RCR Aranda Pigem Vilalta. ampliar foto
El premio FAD ha destacado el proyecto de Casa Entremurs, de RCR Aranda Pigem Vilalta.

“Es un ejemplo del buen hacer de la arquitectura de los tiempos que corren, alejada de los proyectos mediáticos. Es sobrio e imaginativo y muy respetuoso con todo el entorno”, subraya Sanabria. Ese espíritu es el que los premios FAD de este año han reconocido en las obras seleccionadas tanto en arquitectura como en Ciudad y Paisaje, Interiorismo e Intervenciones efímeras. Entre las 381 obras presentadas a la convocatoria de este año, el jurado seleccionó total de 60 propuestas. Con un denominador común; la huida del culto al objeto y el reconocimiento al rigor y al respeto al lugar y sus condicionantes. Se ha premiado el “regreso a los valores disciplinarios del oficio y a la ética social y de servicio”. Una respuesta “ejemplar y optimista” frente a la dificultad y trivialidad de los tiempos actuales, apuntan desde el FAD.

En arquitectura el jurado ha hecho dos menciones especiales. Una de ellas al Estudi Arranz Bravo, en Barcelona, del despacho de arquitectos Garces-de Seta-Bonet y la segunda a la Casa Chao, en Corcubión (La Coruña) de los arquitectos Juan Creus Andrade, Covadonga Carrasco López. El premio FAD de Intervenciones Efímeras ha recaído en Wild Furniture-La Auténtica Silla de Barcelona, de René Müller y Ariane Patout. En Interiorismo, el premio FAD ha destacado el proyecto de Casa Entremurs, de RCR Aranda Pigem Vilalta y en Ciudad y Paisaje el proyecto premiado ha sido El Valle Trenzado, en Elche (Alicante) del Grupo Aranea.