Una tromba de agua obliga a parar a un AVE entre Madrid y Alicante

No ha habido heridos y los pasajeros han sido transbordados a otro tren.

Las lluvias obligan a cortar el AVE Madrid-Alicante.ATLAS (atlas)

Un tren AVE Madrid-Alicante con 220 pasajeros tuvo que ser detenido ayer, miércoles, a la altura de la localidad de Alpera (Albacete). "La fuerte tromba de agua se llevó el balastro —la capa de piedras machacadas que se coloca bajo la vía para darle estabilidad— y dejó desguarnecida la vía", explican desde Adif.

La entidad pública asegura que diariamente pasa un tren para reconocer la infraestructura y ver si el balastro está en su sitio, "si falta o no está bien, se vuelve a echar. Pero en esta ocasión ha dejado la vía limpia. El agua se llevó todas las piedras que sustentaban la plataforma. No es algo habitual". La última vez que ocurrió fue en agosto de 2009, en el trayecto Madrid-Sevilla a la altura de Toledo, debido a una tormenta de verano.

La gran acumulación de agua por las fuertes tormentas que azotan la zona provocó varias balsas que interrumpieron el trayecto. Ninguno de los pasajeros del convoy, que siguieron su viaje por otras vías (autobuses o trenes convencionales) resultó herido.

La circulación de trenes AVE entre Albacete y Alicante está interrumpida desde las 19.20 de ayer, cuando se inició la reparación de la vía 2, que logró restablecerse a las 22.25. Hoy, sin embargo, esa misma vía vuelve a estar cortada, "se hace imprescindible para continuar con la reparación de la vía 1, motivo por el cual el tráfico ferroviario en ambos sentidos deberá encaminarse de forma temporal por la línea de ancho convencional, entre Alicante y Albacete", argumentan desde Adif.

Aunque algunas fuentes aseguraron que la locomotora del convoy había descarrilado, Renfe se apresuró a desmentir esa información, aclarando que el tren solo había tenido que detenerse por las balsas de agua acumulada por una fuerte tormenta, lo que "hacía inseguro el trayecto". Las imágenes difundidas por EFE mostraban la locomotora del AVE inclinada porque parte de la vía estaba hundida a causa de las lluvias.

La alcaldesa de la localidad de Alpera, la diputada regional del PP Cesárea Arnedo, confirmó la explicación de Renfe y culpó del incidente a la "fuerte tromba de agua" que había caído sobre el municipio en la tarde del martes.

“Si no frena, habría pasado una desgracia como la de Santiago”

MARIÉN KADNER, Madrid

Clara Calvente, de 21 años, volvía como tantos otros universitarios a casa de sus padres después de los exámenes de fin de curso. Había decidido coger un AVE desde Madrid, donde estudia Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Complutense, hasta Altea, en la provincia de Alicante. Media hora antes de llegar a su destino, donde le esperaba su padre, el tren frenó en seco.

"De golpe para. Cortan la electricidad. Nos dicen que hay un problema. Y evacúan el primer vagón porque la máquina tractora se había salido de la vía". Así vivió Calvente los primeros minutos de las tres horas en las que el AVE Madrid-Alicante estuvo bloqueado a la altura de Alpera (Alicante). "El maquinista salió rápidamente del vagón, con cara pálida, para ver si estaban todos bien en el primer vagón. Imagínese el susto". Los pasajeros de ese coche fueron trasladados al último, donde estaba instalada la estudiante.

La riada se formó en el margen de la vía por la fuerte lluvia. "Toda el agua venía de los campos y la fuerza era importante", explica Calvente que quiere reclamar la devolución del importe del billete. Algo que Renfe le ha negado en conversación telefónica alegando que el retraso en el servicio fue debido a causas meteorológicas.

La joven critica la falta de un plan de evacuación en estos casos. “En el tren no sabían nada. Durante horas y horas de espera, les preguntábamos: ‘¿Tienen ustedes un plan de evacuación?’ ‘No, no tenemos nada previsto. Se está diseñando’”, relata Calvente.

Otra cuestión que inquietó al último vagón donde viajaba la joven con los desalojados del primer vagón fue la decisión de continuar con un nuevo tren hasta Alicante. Apenas una hora antes, el personal de Renfe había comunicado a los pasajeros que la vía hasta la capital alicantina “estaba completamente inutilizada”, por lo que informaron a los 220 pasajeros de que serían trasladados hasta Albacete. No obstante, “de golpe y porrazo el tren empieza a moverse dirección a Alicante. Era imposible. ‘Es imposible que haya salido de Alicante’, nos decíamos. ¡Ay, señor que están haciendo!”, cuenta la universitaria. Calvente desconoce si se hizo una comprobación en la vía durante esa hora: “No sé qué pasó en medio para que decidieran avanzar”.

El maquinista, “afortunadamente”, iba frenando hasta que paró. “Frenó en el momento exacto”, explica Calvente. Pocos metros más adelante la joven vio por fotos de otros pasajeros un bache: “Si el tren llega a pillar ese hueco, descarrila. Gracias a dios que el maquinista tuvo esa prudencia”.

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