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El Parlamento tumba la reforma electoral avalada por 58.000 firmas

UPyD defendió por primera vez desde la tribuna de la Cámara andaluza la iniciativa

Martín de la Herrán, antes de su intervención en el Parlamento. Ampliar foto
Martín de la Herrán, antes de su intervención en el Parlamento.

El Parlamento de Andalucía ha rechazado con los votos de PSOE y PP una iniciativa legislativa popular (ILP), respaldada por más de 58.000 firmas, sobre la reforma de la ley Electoral andaluza. Por primera vez en un Parlamento español el promotor de la propuesta pudo subir a la tribuna de la Cámara para defender y debatir con todos los grupos. La ILP ha llegado de la mano de Unión Progreso y Democracia (UPyD) y el primero en estrenar lo que se llama el Escaño 110 (la Cámara está integrada por 109 diputados) ha sido su coordinador regional, Martín de la Herrán. La portavoz de UPyD en el Congreso, Rosa Díez, ha asistido al debú de su formación en Andalucía.

Los grupos han tratado con dureza a De la Herrán y aunque nadie cayó en la descortesía, han actuado sin contemplaciones, como es habitual en el oficio de la política. Nadie le ha aplaudido ni cuando se subió a la tribuna ni cuando se despidió. Y sí le han reprochado el que no hubiera valorado lo suficiente el hecho de que gracias al Reglamento de la Cámara andaluza pudiera defender de viva voz su propuesta.

El pleno ha sido muy raro. No sólo por la excepcionalidad de que alguien que no es diputado pudiera actuar momentáneamente como tal. Si no también porque durante la sesión han sido desalojadas tres personas por cantar fandangos, con buena entonación, desde la tribuna de invitados, mientras intervenía la diputada socialista Mar Moreno, que se quedó sin voz en medio de su discurso y tuvo que ceder su turno a un compañero. Esta achacó a UPyD el estar detrás del incidente, algo que no era cierto. Los flamencos pertenecían al colectivo Flo6×8, conocidos por ocupar sucursales bancarias al compás de bulerías que registran en vídeo que luego difunden a través de Internet. Su intención con el acto de ayer es la de elaborar un documental “contra el capital y la troika”.

Tres personas fueron desalojadas del pleno por cantar fandangos

No ha sido la primera vez que hay desalojos en la tribuna de invitados, pero sí por cantar fandangos. El Reglamento de la Cámara no permite a los invitados hacer manifestaciones de aprobación o reprobación durante los debates, aunque minutos después el presidente del Parlamento, Manuel Gracia, sí ha dejado a los representantes de los colectivos de transexuales aplaudir a rabiar la ley de Transexualidad de Andalucía.

La iniciativa de reforma de la ley Electoral defendida por UPyD sólo contó con el voto favorable de Izquierda Unida, cuyo portavoz, José Antonio Castro, se ha comprometido a “incorporar la propuesta” en el grupo de trabajo creado en el Parlamento sobre este asunto. Castro, que lucía una camiseta rosa chicle con la leyenda “This is my gay shirt" (“Esta es mi camiseta gay”), ha aprovechado el momento para sacar pecho de la dimisión de Willy Meyer como eurodiputado después de conocerse que, como el resto de parlamentarios europeos, participaba en un fondo voluntario de pensiones de la Eurocámara, que actuaba a través de una sicav localizada en Luxemburgo. Castro ha reprochado a la líder de UPyD el haberse beneficiado de este fondo.

De la Herrán ha aprovechado sus dos intervenciones para atacar con dureza a los tres grupos de la Cámara, a los que les ha reprochado no querer cambiar la ley Electoral “porque les da miedo perder su sillón”. La ILP defiende un sistema de presentación proporcional que impida que partidos como el suyo, que sacó 130.000 votos en las pasadas elecciones autonómicas, se quede fuera del Parlamento. El portavoz de UPyD ha abroncado a PSOE, PP e IU por igual, mientras que él se erigió como el representante del único partido que hace oposición. “PP, PSOE e IU es el tripartito del desempleo y la corrupción”, ha opinado, mientras que la iniciativa refrendada por miles de ciudadanos pretende acabar con “el cortijismo” que los tres grupos parlamentarios encarnan, según él.

La respuesta de los portavoces también ha sido dura. La popular Ana María Corredera le ha afeado el que se creyera en posición de la verdad y ha considerado un “disparate”, el calificar la ley Electoral en vigor como injusta y antidemocrática “por el hecho de que algunos se consideren merecedores de un escaño”. Corredera ha abogado por un acuerdo de todos “y no de una parte”.

El socialista Mario Jiménez, que sustituyó a Mar Moreno, ha dicho estar dispuesto a debatir sobre la reforma electoral pero “sin populismos ni inmovilismos”. El PSOE condiciona la modificación de la norma electoral a un acuerdo unánime.