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La travesía más dura de los Pirineos

Señalizadas cuatro de las rutas por las que 20.000 judíos huyeron del nazismo ayudados por la población local

Tramo de una de las rutas, en el Pallars Sobirà
Tramo de una de las rutas, en el Pallars Sobirà

Perseguidos y salvados es el nombre del proyecto con el que la Diputación de Lleida ha querido identificar cuatro de las rutas pirenaicas que, durante la Segunda Guerra Mundial, fueron utilizadas por alrededor de 20.000 judíos para huir de la barbarie y de los campos de exterminio nazi. Muchos de los evadidos consiguieron pasar de Francia a España y salvaron su vida gracias a la solidaridad y ayuda prestadas por personas anónimas en pueblos del Aran, Alta Ribagorça, Pallars Sobirà, Alt Urgell y Cerdanya.

Joan Reñé, presidente de la Diputación de Lleida, afirmó que la iniciativa pretende ser algo más que un acto de rescate de la memoria histórica o de promoción turística del Pirineo de Lleida: “Se trata de dar a conocer unos hechos de una dimensión humana excepcional y poco explicados hasta ahora y, al mismo tiempo, homenajear a sus verdaderos protagonistas”.

La vida de muchos de los judíos que consiguieron atravesar los Pirineos fue una auténtica epopeya, a tenor de los muchos testimonios que quedaron en el territorio. Los refugiados, entre los que había familias enteras, tuvieron que desafiar la vigilancia de la gendarmería frncesa y de la Guardia Civil, la climatología, las nieves perpetuas y la dureza del recorrido.

El proyecto incluye un total de 151,6 kilómetros de rutas señalizadas. La más larga, de 99,1 kilómetros, discurre a través de tres itinerarios diferentes por las comarcas de Valle de Aran y Alta Ribagorça. La segunda, de 15 kilómetros, parte del Port de Guiló y finaliza en Sort. La tercera va del Coll de Pimés hasta La Seu d’Urgell y la última, de Perafita a Martinet. Los caminos se pueden recorrer a pie, en bicicleta o en coche. La señalización consta de plafones en espacios expositivos y museísticos, plafones verticales informativos en núcleos urbanos, banderolas y placas en puntos emblemáticos.

El embajador de Israel en España, Alon Bar, señaló que la iniciativa de señalizar las rutas de evasión de miles de judíos, unido a la excepcionalidad del paisaje pirenaico, contribuirá a estrechar los lazos de amistad y comerciales entre Israel y Cataluña, así como para potenciar el turismo.

El año pasado visitaron el Pirineo leridano cerca de 20.000 turistas israelíes, atraídos sobre todo por el Parque Nacional de Aigüestortes y el Lago de Sant Maurici. Estas rutas han sido uno de los factores determinantes para que la aerolínea israelí Arkia haya apostado por el aeropuerto de Lleida-Alguarie como destino de los vuelos turísticos que iniciará el próximo fin de semana.