Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

3.000 voces contra la monarquía

El escritor Manuel Rivas clama en A Coruña contra la "imposición monárquica" en un marcha convocada por una veintena de colectivos

Marcha contra la monarquía en A Coruña.
Marcha contra la monarquía en A Coruña. EFE

Unas 3.000 personas secundaron ayer la protesta convocada en A Coruña por una veintena de organizaciones para reclamar una República en España, en el día de la proclamación de Felipe VI como Rey. La movilización, apoyada por el BNG, EU, Compromiso por Galicia, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH), el Ateneo Republicano y movimientos del 15-M, entre otros, partió de la Casa del Mar y concluyó ante la sede de la Delegación del Gobierno en Galicia blandiendo una pancarta en la que se podía leer 'Galiza pola República. Polo dereito a decidir'.

Allí, el escritor y periodista Manuel Rivas leyó un manifiesto, en el que se rechaza la "imposición monárquica" y se denuncia la "política de cartón piedra, que hacen las élites al margen del pueblo". También reivindicó un "sí" a la "libertad, que es un tesoro de la humanidad". "Y decimos sí al derecho a decidir", señaló Rivas, quien subrayó también que los derechos "están para ejercerlos y no para que los tengan congelados en las neveras del poder". El manifiesto incide también en el "modelo caduco y que agoniza" de la Constitución española y se tilda de "incompatible" la monarquía con un sistema democrático. La lectura concluyó con un 'Viva la República. Galicia por la República'.

Antes, en declaraciones a los periodistas, la viceportavoz de AGE, Yolanda Díaz, denunció que se está "impidiendo al pueblo formar parte de esta no-transición". También criticó el discurso del Rey Felipe VI, pues aseguró que dedicó parte del mismo a "fortalecer este régimen bipartidista"; y exigió el "derecho a decidir" entre "un régimen caduco y corrupto" o "hablar de participación ciudadana".

El presidente de la Comisión por la Memoria Histórica, Fernando Souto, pidió que se "dé voz" a la gente que por edad no pudo votar en el proceso de Transición. "No hay que tener miedo a que la gente opine", dijo, tras poner como ejemplo la votación realizada en Australia para elegir entre monarquía y república.