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Un detective admite ante el juez que Soler le encargó que investigara a Soriano

El propietario del bajo en el que se escondería al secuestrado desconocía la finalidad

Juan de Dios Vargas, un detective de la agencia Distrito 46, declaró ayer ante el juez en relación con el intento de secuestro de Vicente Soriano, expresidente de Valencia CF, con la deuda por la compra de las acciones del también expresidente Juan Soler de fondo.

El detective identificó ayer a Soler como la persona que le encargó la elaboración de varios informes sobre los bienes con que contaba Soriano y si, como se sospechaba, tenía escondido dinero en cuentas en el extranjero.

Según la investigación, Soler, habría tratado de cobrar de esta forma los 85 millones de euros por los que vendió a Soriano en 2008 sus acciones del club. La cifra con intereses podría elevarse a cerca de 100 millones.

El detective confirmó la autoría de los informes en los que se señalaba el complicado entramado de empresas de Soriano, en situación de embargo, con elevadas cargas o a nombre de su mujer (con la que tiene separación de bienes) y de otras personas del entorno familiar. Por ejemplo, el chalé del Puig, que Soriano le compró a Romario, de cerca de 1.000 metros de parcela y 500 metros de planta, en la actualidad registrado dentro de las propiedades de su enrevesado entramado empresarial con una hipoteca de dos millones y medio.

Soriano declaró que se querellaría contra el detective por estos informes. “A mí me amenaza, pero eso no tiene cobertura legal. Este es mi trabajo, llevo en él 30 años y sé que esto no va a ningún lado. Una cosa es que hubiera hecho públicas unas declaraciones falsas y otra bien distinta que se entreguen unos informes privados a un cliente, para que sus abogados puedan intentar cobrar una deuda, de los que se tiene conocimiento con posterioridad porque se investiga un intento de secuestro”, justificó ayer.

La víctima del presunto secuestro no reconoce tener ninguna deuda con Soler, pese a que el Tribunal Supremo la identificó (dos pagarés llevados a juicio de los cuatro que siguen impagados), confirmando una sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia.

Antes del detective prestó declaración el propietario del bajo de Alfafar (Valencia), donde los secuestradores pretendían retener a Soriano durante dos días, antes de trasladarlo al extranjero, tal y como ha declarado un testimonio protegido a la policía. Antonio Ruiz quería vender el bajo porque tenía muchos gastos, según su mujer. Sin embargo, ante las dificultades de venta decidió ponerlo en alquiler.

“Un señor con traje, muy educado me dijo un viernes que lo alquilaba, yo quería para un año, pero acordamos para un mes... Al lunes siguiente debíamos confirmar la operación y yo le debía dar las llaves, pero nunca más le vimos. Lo siguiente que supimos es que la policía nos llamaba para declarar”, explicó Antonio.