San Nicolás recupera su esplendor gótico y barroco

Los extraordinarios frescos de la iglesia de Valencia y el edificio son rehabilitados La Fundación Hortensia Herreros financia la intervención

Autorretrato de Vidal con su maestro Palomino.
Autorretrato de Vidal con su maestro Palomino.

Es una de la iglesias más espectaculares de Valencia. Conserva su estructura gótica del siglo XV y atesora 1.800 metros cuadrados de frescos barrocos del siglo XVII. La iglesia de San Nicolás es una joya arquitectónica y pictórica. Y conforme avanza su rehabilitación, va recobrando el esplendor amortiguado por siglos de suciedad acumulada y de deterioro por el paso del tiempo. Una visita a trabajos de restauración que se han iniciado en el fondo opuesto al altar permite comprobar toda la policromía de los frescos que pintó Dionís Vidal y diseñó Antonio Palomino, su maestro.

En otoño en 2015 está previsto que concluya la restauración de la iglesia, gracias al mecenazgo de la Fundación Hortensia Herrero, que ha aportado 2,5 millones al proyecto global, desarrollado por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Arbispado. En una primera fase, ya se rehabilitó la fachada recayente a la plaza de San Nicolás y las ventanas cegadas, recuperando las magníficas vidrieras.  

La directora de esta actuación e investigadora del Instituto de Restauración del Patrimonio de la UPV, Pilar Roig, dieron a conocer este viernes los primeros resultados de los trabajos que permitirán "recuperar una obra del patrimonio cultural valenciano de valor incalculable".

El proyecto engloba la consolidación del soporte y del estrato pictórico (sellado de grietas y fisuras, micro-anclajes y aplicación de aglomerantes); limpieza (eliminación de polvo, materiales adheridos y sales insolubles); tratamiento de lagunas y reintegración estética (reconstrucción volumétrica en tallas y ángeles, reintegración cromáticas de lagunas en pintura y estucos) y trabajos de apoyo (seguimiento y control de la restauración).

Trabajos de restauración de San Nicolás.
Trabajos de restauración de San Nicolás.

Los trabajos corren a cargo de un equipo interdisciplinar en el que participan cerca de 30 personas del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la UPV, asesorados por expertos de otros campos académicos y reputados expertos internacionales como el restaurador de la Capilla Sixtina, Gianluigi Colalucci, entre otros.

En una primera fase de diagnóstico, se elaboró un informe sobre el estado de conservación que constató el "preocupante deterioro en todo su conjunto" y determinó que las pinturas sufrían un oscurecimiento generalizado de toda la superficie, tenían parte de su policromía alterada, zonas blanquecinas y manchas irregulares.

El arquitecto Carlos Campos resaltó el "devenir constante de modificaciones" sufrido por este templo acabado en el siglo XV, cuya decoración pictórica data de 1700 según una de las pinturas sacadas a la luz. Entre estas reformas, citó la realizada a finales del siglo VII, con revestimiento de Juan Bautista Pérez Castiel y la impulsada a mediados de XIX para devolverle su aspecto gótico y en la que José Renau (padre de Josep Renau) repintó y completó los frescos originales. Ahora se está retirando toda esta actuación si aún se conserva la pintura original. La parte arquitectónica corre a cargo de la empresa Estudio Métodos de la Restauración (EMR).

Según Pilar Roig, ahora se trata de "eliminar esos repintes del siglo XIX que ocultaban el original de 1700" y, en ese proceso, han podido comprobar cómo Vidal, discípulo de Antonio Palomino, "ejecutó al pie de la letra el programa iconográfico de su maestro, que plasmó en su Tratado pictórico y escala óptica".

Autorretrato

Otro de los descubrimientos ha sido el autorretrato de Vidal junto a su maestro en el muro hastial, donde pintó a los evangelistas San Lucas y San Marcos. En la actualidad, trabajan en los dos primeros tramos de la nave, con un andamio que permite actuar en distintas alturas a la vez y que, a medida de que completen fases de la restauración, se irá desplazando hacia la zona del ábside, ya restaurada.

Roig también ha valorado las innovadoras técnicas de restauración empleadas, que incluyen el uso de bacterias educadas en laboratorio para limpiar las obras de forma rápida, sin incidencia sobre la pintura y "completamente inocua" tanto para el medioambiente como para los trabajadores, así como ultravioletas e infrarrojos para comprobar si ha habido repintes y estratigrafías para ver las capas.

A su vez, el presidente de la comisión diocesana de Patrimonio Histórico-Artístico del Arzobispado, Jaime Sancho, destacó que se trata de "la restauración más importante que está haciéndose en España" y ha valorado que pueda acometerse gracias al mecenazgo, "en un momento pobre, negativo de medios para grandes restauraciones".

La primera fase de la restauración general comenzó en 2012 con la rehabilitación de la fachada neogótica y la Capilla de la Comunión, de estilo barroco, así como de las vidrieras del templo que, según explicó la representante de la Fundación Hortensia Herrero, Elena Tejedor, se han mecanizado para poder airear la iglesia.

En la segunda etapa, que arrancó a comienzos de este año, se engloba el proceso de restauración pictórica y el fortalecimiento arquitectónico del templo en los puntos de cubiertas, estructura y algunas partes de los exteriores del edificio.

Esta intervención se completará con una nueva instalación de iluminación en las bóvedas, mediante un sistema de proyección para que pueda apreciarse el cromatismo de las pinturas sin distorsiones.

La Fundación Hortensia Herrero, que dirige la vicepresidenta de Mercadona y esposa del empresario Juan Roig, inciiará después del verano la restauración del Colegio Mayor de la Seda de Valencia.

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