Los trabajadores de Navantia piden más proyectos y menos promesas

Se movilizan contra “la manipulación electoral del PP” que anuncia buques y sugiere contratos en plena campaña electoral

Protesta de los trabajadores de Navantia
Protesta de los trabajadores de NavantiaKIKO DELGADO (EFE)

Cuatro horas han tardado hoy casi 2.000 trabajadores del naval en cubrir 20 kilómetros por el borde de la ría ferrolana atravesando cuatro municipios -Ferrol, Fene, Neda y Narón- para exigir barcos grandes y fechas concretas bajo un sol de justicia. Una larga caminata a buen ritmo, prácticamente una media maratón, que ha sido su forma de manifestarse para exigir lo mismo que llevan cuatro años reclamando: carga de trabajo que apuntale el presente y el futuro de los astilleros públicos de Navantia en Galicia.

Cuanto más se aproxima la fecha de los comicios europeos, más se especula con la posibilidad de nuevos contratos para los astilleros públicos de Fene y Ferrol, que llevan cinco meses en el dique seco y con las gradas vacías desde que entregaron el último megabuque para Australia.

Al flotel comprometido en la precampaña de las autonómicas del 2012 -y que no se empezará a construir hasta la semana próxima- le siguió este mes el anuncio de los BAM (Buque de Acción Marítima) para Defensa, que todavía tienen que pasar los filtros presupuestarios y el trámite del Consejo de Ministros que aún podría demorarse varios meses. Esta semana también empezaron a resonar los ecos de un contrato con Repsol para dos gaseros a los que podría optar el grupo naval. Escépticos con las proclamas políticas, que sugieren una cascada de contratos en plena campaña europea después de muchos años de sequía, los sindicatos de Navantia guardan distancia con el runrún electoral y los califican de “globo sonda”. Aunque el Comité saluda el anuncio de cualquier buque que reporte actividad para el personal y sus auxiliares (con 3.500 trabajadores menos desde 2011) advierten que los tiempos del naval son lentos y rebajan las expectativas de empleo a menos de la mitad de lo que anuncian los gobernantes.

El pasado viernes iniciaron su peculiar campaña electoral pegando carteles en defensa del dique “por un futuro del naval más allá de la campaña” y esta semana han repartido octavillas entre los vecinos para explicar que los 500 empleos anunciados por el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, para el flotel, serán 282 y 277 para el BAM en una plantilla directa que pasa de 2.200 personas. “Queremos alertar de que la publicidad de los nuevos contratos es una manipulación electoral del PP para lavar su imagen”, reza la octavilla. “Los contratos son fruto de la movilización y aunque positivos no son, ni de lejos, la solución que necesitamos”, expone el Comité.

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La marcha de este jueves arrancó a mediodía en la puerta del astillero de Ferrol y cruzó la avenida de Esteiro y el puente de As Pías para sumar a la plantilla de Fene, que aguardaba al otro lado de la ría. Una serpiente alargada de gorras, paraguas, viseras y mochilas que cruzó Neda y atravesó Narón en el camino de regreso a la factoría ferrolana donde terminó a las 16:40 horas. Hace casi un año, el 4 de julio, la plantilla de Navantia en la ría protagonizó una marcha prácticamente idéntica a la de hoy. Entonces pedían flotel, dique y fin del veto europeo que les impide fabricar buques civiles y los limita, básicamente, al mercado militar. Lo único que dan ya por seguro es que la semana próxima, después de 20 meses de espera, cortarán la primera chapa del flotel del Pemex. Este hito, que marca el inicio efectivo de la construcción del buque hotel, está pendiente de la agenda de los mexicanos para concretar la fecha que será, en cualquier caso, a pocos días de la a pocos días de la cita con las urnas (25 de mayo) para elegir a los eurodiputados.

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