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Añoranza de la Triana pura

El documental dirigido por Ricardo Pachón revela la expulsión del pueblo gitano a finales de los 50 del tradicional barrio sevillano

Fotograma del documental que refleja la expulsión del pueblo gitano de Triana a finales de los 50 de una imagen obtenida de una hemeroteca. Ampliar foto
Fotograma del documental que refleja la expulsión del pueblo gitano de Triana a finales de los 50 de una imagen obtenida de una hemeroteca.

Camiones en blanco y negro, colchones de rayas en gris, mesas, sillas, vidas. La expulsión del pueblo gitano del sevillano barrio de Triana a finales de los 50 se llevó hacia la periferia de la ciudad a una comunidad flamenca y artesana, que dejó a sus corralones despojados de cantes, bailes y toques. El documental Triana pura y pura, dirigido por Ricardo Pachón, pone de relieve ese tránsito, esa dispersión de la población y de la ruptura del colectivo.

“A partir de ahí, Triana desapareció como barrio gitano y quedó como un lugar bonito para turistas”, cuenta ahora Ricardo Pachón, también productor de la cinta, que ya ha ganado el premio de Mejor Documental Nacional en el Festival Internacional Inedit (2013), de Barcelona, y el premio Imagenera 2013 en el concurso de Creación documental sobre la memoria de Andalucía. El próximo 12 de junio se proyectará en el Festival de Cine y Flamenco de Sevilla, el 9 de julio en la XLVI Reunión de Cante Jondo de La Puebla de Cazalla y este sábado en el Festival Docandrol de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

Como dice el productor del legendario disco de Camarón La leyenda del tiempo, los privilegios de la edad le hicieron estar presente en un hito histórico que ocurriría 20 años después de la expulsión. En 1983, Gloria Filigrana, miembro de una de las familias gitanas expulsadas, concibió una idea que marcaría a su comunidad. Propuso organizar una fiesta flamenca en el Teatro Lope de Vega de Sevilla en el que se reunirían todas las familias que antaño fueron vecinas en corralones. “Ese espectáculo fue una joya, fue único. Estaba Raimundo Amador de niño, Manuel Molina, Matilde Coral... Y muchas personas mayores que habían vivido la esencia de Triana y que aparecen contando sus testimonios en el documental”, detalla Pachón.

Ricardo Pachón en un momento del documental. ampliar foto
Ricardo Pachón en un momento del documental.

Pachón fue a esa fiesta. “Y grabé lo que pude con la peor cámara de vídeo que había en ese momento y la que peor grababa el sonido. Así que durante 30 años tuve esa cinta sin darle salida. Pero un día, reorganizando los archivos, descubrí que había grabado por separado el sonido con micrófonos de muy buena calidad. El reto ahora era sincronizarlo todo”, explica Pachón.

El equipo de producción de La Zanfoña se puso a ello, lo trufó con entrevistas, y de ahí surgió el documental Triana pura y pura. Y por la labor que ha desarrollado Pachón con la difusión y divulgación de este materia, el Instituto de Cultura Gitana del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte le concedió en abril el Premio a la Concordia. “Ha sido emocionantísimo, era el único no gitano que estaba allí y, de verdad, este premio ha sido lo que más alegría me ha dado de todo, lo juro”, dice Pachón.

La cinta, que puede descargarse en el portal Filmin, ya ha pasado, entre otros, por festivales de Sevilla, Málaga, Nimes, Nueva York, Buenos Aires y Guadalajara (México). "Estamos contentísimos, está siendo muy bien acogido en todos los lugares a los que vamos. Contamos una historia única", resume Pachón. Como dice Matilde Coral en el documental, una historia "de una estirpe indomable, pero una maravillosa estirpe".