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OPINIÓN

Urkullu, Bildu y la crisis de 2016

El 'lehendakari' olvida que las decisiones propuestas por Izagirre fueron apoyadas por el PNV

El pasado sábado leíamos en la prensa que el lehendakari Urkullu “ha trasladado al alcalde Izagirre su preocupación por el proyecto 2016, pide lealtad y profesionalidad y le anuncia que mantendrá una actitud vigilante”. ¡Increíble! Olvida Urkullu que todas las decisiones erróneas propuestas en su dia por Izagirre-Bildu fueron apoyadas y justificadas por los representantes de la Consejería de Cultura del PNV en la Fundación 2016. Y esas han sido las causantes de la grave crisis que atraviesa una parte de la herencia recibida por Bildu en San Sebastián.

Igual de ridícula es la maniobra de Izagirre al perseguir la foto con los portavoces municipales, dando a entender que así se resuelve el problema cuando lo que resulta urgente es tomar un conjunto de decisiones. Como cínico es su artículo llamando a la colaboracion a la ciudadanía tras casi tres años de sectarismo, de negar cauces de participación —más allá de la consulta secesionista en Igeldo— y de esconder sus errores ante un proyecto que siempre despreció. Y el colmo llega cuando reivindica “el liderazgo del proyecto”, algo que no ha ejercido nunca.

Pero la ceremonia de la confusión orquestada por Urkullu e Izagirre, consistente en que los responsables de la censurable situación que vive la Oficina de gestión de la Capitalidad Europea de la Cultura escupen al cielo sin reconocer su incapacidad y los errores en buen número de nombramientos, debe ser denunciada.

Además de criticar, la ciudadanía asumimos la trascendencia del evento y lucharemos para rescatar DSS-2016 conscientes de las razones que han provocado semejante crisis y del desprestigio de la ciudad. Por eso me ofrecí en 2011 a colaborar de manera desinteresada y gratuita en dos ocasiones a Izagirre, sin obtener respuesta. También he realizado aportaciones de fondo para contribuir a la búsqueda de soluciones y a la recuperación de la credibilidad de nuestro proyecto, centrado en “la cultura como instrumento para lograr la convivencia en las ciudades europeas”.

“Hay que evitar que Bruselas nos vuelva a llamar la atención”

Se han producido contratos con técnicos sin perfil adecuado para responsabilidades directivas en un proyecto de dimensión europea o incorporado a personas del entorno abertzale por puro sectarismo. La realidad objetiva es que en solo dos años se han dado seis dimisiones de técnicos directivos y un cese sonado. Y nada de ello es consecuencia de una confrontación política entre grupos municipales, sino del escaso interés inicial y la incapacidad de gestión que han mostrado las instituciones presididas por Bildu.

Hay que evitar que Bruselas nos llame de nuevo la atención por hacer mal las cosas y que San Sebastián sea objeto de noticias negativas. Por ello propuse soluciones cuyo objetivo era y es reflotar el proyecto, aportar criterios para que exista un liderazgo, reforzar el equipo técnico, recuperar la ilusión ciudadana y ganar credibilidad en España y ante las autoridades de la UE. Estas son mis aportaciones:

1. Reponer a Santi Eraso como director general, a Ainara Martín en el puesto de directora cultural y a Kepa Korta como gerente.

2. Crear un Consejo Cultural de participación, consulta e implicación con representantes de entidades, organizaciones, colectivos y empresas del mundo cultural de San Sebastián y Gipuzkoa en especial.

3. Aprobar un Plan Estratégico de patrocinios de la mano de un gerente para obtener financiación y colaboración privada.

4. Crear una red de embajadores de DSS-2016 con personalidades amigas de la Capitalidad para que funcionando a modo de lobby apoyen, difundan, prestigien y abran puertas a la fundación.

5. Configurar una red de voluntarios para colaborar en la organización de los actos y que incluya un equipo específico de intervención en las redes sociales para explicar, difundir y defender el Proyecto 2016.

6. Definir una política de Comunicación imaginativa que vuelva a ilusionar a la ciudadanía, al tejido cultural del País Vasco y que llegue a todos los medios.

7. Preparar un plan con fechas y contenidos para las presentaciones de DSS-2016 en San Sebastián, Madrid, Barcelona, Sevilla y Bruselas.

8. Reconectar la relación con la red de ciudades que iban a colaborar con D-SS 2016 en el programa "semilleros de paz".

9. Acordar con el Ministerio de Cultura la posible utilización de herramientas de difusion cultural como el Instituto Cervantes y sus sedes, lo mismo que el Instituto de Estudios Elcano.

10. Implementar una programación de actividades hasta 2016 y que permitirían que San Sebastián se convirtiera en punto cultural de encuentro y referencia internacional. Todo ello desde la óptica de la cultura para la convivencia y la educación para la paz y en defensa de los derechos humanos.

No soy optimista ni en la recepción de respuesta a estas ofertas ni en la recuperación del tiempo perdido. El mal está hecho y la brillantez, secuestrada.