Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La esposa de Pujol niega que los pagos de un empresario fueran sobornos

Anna Vidal afirma ante el juez que recibió 40.000 euros por trabajos de "consultoría"

Anna Vidal negó ayer ser un instrumento para vehicular los sobornos que, presuntamente, recibió su marido, Oriol Pujol Ferrusola. La esposa del ex número dos de Convergència Democràtica de Catalunya afirmó, en su declaración como imputada por el caso ITV, que los pagos que recibió de uno de los empresarios implicados en la trama corresponden a trabajos reales, y no son fruto de un soborno por la influencia política de Pujol.

En verano de 2008, el empresario Sergi Alsina —amigo íntimo de la familia Pujol— pagó a Vidal tres facturas por un total de 40.000 euros. La mujer defendió ayer que esos pagos corresponden a encargos de Alsina por labores de consultoría empresarial. La tesis de la Fiscalía Anticorrupción es otra: con los 40.000 euros, Alsina compensó a Pujol por haber defendido intereses particulares en la tramitación de la Ley de Seguridad Industrial, aprobada en julio de ese año.

En el vértice de las relaciones entre Vidal, Alsina y Pujol se sitúa un empresario del sector de las ITV, Ricard Puignou, que también declaró ayer como imputado en ante el juez. Según la fiscalía, Puignou contactó con Pujol y logró que Convergència —entonces en la oposición— defendiera sus intereses en la tramitación de la ley, que supuso un nuevo marco jurídico para el negocio de las ITV. Puignou, además, pagó a Alsina para que influyera sobre el dirigente nacionalista.

En la causa figuran correos que incluyen las siglas “op”. En uno de ellos aparece la expresión fee op. Según Puignou, no es una alusión a Pujol sino a una “comisión por operaciones” que pagó a Alsina por haber hecho de intermediario en un conflicto con Carlyle. Puignou afirmó que no conoce a Pujol, pese a que intentó contactar con él para que mediara en el asunto de Carlyle. Hoy es el turno de la declaración de Pujol, que ya está imputado en el caso ITV —la trama que intentó amañar adjudicaciones de ITV— por tráfico de influencias.