Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un PSPV agrietado abre la pugna por el candidato en Castellón

La marcha del edil tránsfuga reabre las heridas latentes a un año de las elecciones

“El problema del partido se ha enquistado, he intentado poner solución y no he tenido éxito”. De esta forma se expresaba el máximo responsable de los socialistas de la ciudad de Castellón, Daniel Gozalbo, tras la huida del edil Juan María Calles al grupo de no adscritos del ayuntamiento. El concejal tránsfuga dejó el partido el pasado lunes y convocó una rueda de prensa en la que, además de cargar contra la portavoz del PSPV-PSOE en el consistorio, Amparo Marco, habló abiertamente de las guerras internas dentro del partido. Pero lo cierto es que lo que hasta ese día existía era una tregua que Calles se encargó de hacer saltar por los aires. Si Marco tenía más o menos allanado el camino para ser la candidata a las próximas elecciones (tiene el apoyo de Ximo Puig aunque era vista con resignación por otros sectores en Castellón), el ‘caso Calles’ ha servido de bolsa de oxígeno a los críticos para volver al ruedo.

En una semana ya han salido a la palestra tres posibles rivales de la actual portavoz desde las filas del partido. Se trata de Francisco Toledo (diputado autonómico y exrector de la Jaume I), Antonio Lorenzo (exsubdelegado de Gobierno de 2007 a 2011) y Germán Renau (recientemente incorporado a la ejecutiva local).

Toledo asegura que nadie le ha ofrecido ser candidato oficialmente ni extraoficialmente. “No tengo ningún tipo de propuesta pero sé que hay gente que baraja mi nombre”, afirma. El diputado del PSPV-PSOE es reticente, por el momento, a postularse como candidato en Castellón. Antonio Lorenzo está muy lejos de optar a primarias. El joven Germán Renau sí ha comenzado a mover ficha y a captar apoyos para rivalizar con Amparo Marco.

La portavoz del grupo municipal no tiene todo el apoyo de la ejecutiva local, pero ha sido esta semana cuando desde dentro del partido se han lanzado nombres en los medios locales como posibles rivales. Y lo han hecho después de que Juan María Calles hiciera afirmaciones como estas: “Estoy convencido de que buena parte de las 20.000 personas que votaron al PSPV en Castellón están en desacuerdo con la conducta de Amparo Marco”; “Gran parte de militantes, simpatizantes y cargos están en desacuerdo con aquél procedimiento (el de supuesto acoso del grupo municipal)”; “Me llevo perfectamente con el grupo del PSPV que no es afín a Amparo Marco”, “Con Gozalbo me unía y me une una amistad entrañable”…

El secretario local ha avalado la versión del acoso y hostigamiento al edil tránsfuga durante estos tres años. “Ha sido una reacción lamentable pero la entiendo, estaba en un callejón sin salida”, dijo un día después de que Calles se diera de baja del partido y se fuera al grupo de no adscritos sin devolver el acta de concejal como le reclamó el partido. Gozalbo sostiene que ha fracasado a la hora de poner solución a este conflicto porque se encontró ante el “muro insoldable” de la líder del grupo municipal. Públicamente, el jefe de la ejecutiva local del PSPV-PSOE en Castellón llama a la unidad y apoyo al grupo municipal, pero la carrera por la búsqueda de candidato ha arrancado justo ahora.

El ataque directo a la portavoz y sus afirmaciones públicas sobre las luchas internas del partido han dado el pistoletazo de salida para que los críticos a Marco empiecen a apostar por sus candidatos. Las tres familias opuestas (lermistas, alartistas y nacionalistas) han abierto el juego.

Los socialistas prevén celebrar sus primarias locales a partir de septiembre pero se desconoce si serán abiertas. Y este desconocimiento hace que los críticos vayan con pies de plomo a la hora de decir nombres abiertamente. “Que existen candidatos, es cierto, pero no tengo constancia oficial”, asegura Gozalbo. Solo Amparo Marco ha confirmado su candidatura.

De sus posibles rivales (descartando a Antonio Lorenzo), Toledo es quien más imagen pública tiene ante unas primarias abiertas, frente al joven Renau, que ya ha comenzado a buscar apoyos en el partido. Las reticencias del diputado autonómico solo podrían salvarse en caso de que no hubiera ningún candidato a rivalizar con Amparo Marco.

A la portavoz municipal se queda por delante todo un camino de espinas. A la campaña de desgaste iniciada por Juan María Calles y la búsqueda de rival por parte de sus compañeros de partido, se suman los ataques directos del PP. El equipo de gobierno del Ayuntamiento, obviando sus propias luchas internas, ha emitido notas de prensa o realizado afirmaciones públicas criticando a la portavoz. Nada han dicho del comportamiento de Calles a pesar de que el Código de Buen Gobierno aprobado en el Ayuntamiento dice que el transfuguismo “constituye un fraude a las legítimas expectativas de los electores y es unan práctica inadmisible”. “La dimisión del concejal es la solución ética apropiada a los casos de grave discrepancia con el partido”.