El ‘think tank’ de la CEOE legitima la actuación del Ejército en caso de secesión

El presidente del IEE, José Luis Feito, prevé fugas de capitales e hiperinflación si hay independencia "Se sacará todo el dinero de aquí como todos pusimos dinero en bancos alemanes", afirma

Ángel de la Fuente, en una imagen de archivo.
Ángel de la Fuente, en una imagen de archivo.PERE DURAN

No hace ni un año el Instituto de Estudios Económicos (IEE), el think tank de la patronal CEOE, presentaba en el Círculo Ecuestre de Barcelona un estudio que advertía de las consecuencias de una eventual independencia de Cataluña. Entre ellas estaba la salida del euro, la devaluación de su nueva moneda y la pérdida de bancos y empresas. Ayer jueves el laboratorio de ideas eligió el mismo escenario para presentar un informe en el que se legitima la actuación del ejército en el caso de que el Parlamento catalán declarara de forma unilateral la secesión e incluso se señala que se arrestarían a sus dirigentes políticos y se ilegalizarían los partidos que la apoyaran.

El informe que respalda la intervención del ejército está firmado por el catedrático de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Clemente Polo y lleva el título Panorámica del argumentario economicista a favor de la independencia de Cataluña: mitos y realidad. En ese artículo defiende el "derecho a la integridad territorial del Estado español" y expone el contenido del artículo 2 del Título Preliminar de la Constitución, que "consagra la indisoluble unidad de la Nación Española" y el artículo 8, que determina que "las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España".

El presidente del IEE, José Luis Feito.
El presidente del IEE, José Luis Feito.Luis Magán

"Queda, por tanto, meridianamente claro que la secesión de Cataluña no cabe en la Constitución aunque la apoyen el 33%, el 51% o el 62% de los ciudadanos catalanes", afirma Polo, quien añade que en el caso de que el Gobierno y el Parlamento de Cataluña se nieguen a cumplir la Constitución, el Gobierno central y las Cortes "tendrían que adoptar las medidas oportunas para restablecer el orden constitucional". ¿Cuáles? "Nos adentraríamos así en una situación de conflicto abierto que inevitablemente acarrearía la suspensión del Estatuto de Autonomía de Cataluña, la destitución del Gobierno catalán y el cierre de su Parlamento y la restricción de algunos derechos constitucionales como es normal en estas situaciones extraordinarias. En caso de insurrección armada, el Gobierno español tendría que adoptar las medidas necesarias para suprimir el levantamiento como ya ocurrió en la Segunda República", argumenta.

Polo defiende que el Gobierno central nunca ofrezca un acuerdo de independencia a Cataluña, por lo que una declaración unilateral de independencia, en su opinión, desembocaría en una situación en la que "abortada la secesión, encarcelados sus líderes e ilegalizados los partidos políticos que la apoyaron, se abriría un periodo transitorio durante el cual el Estatut quedaría en suspenso y las competencias transferidas volverían a manos del Gobierno", tal y como sucedió en la Segunda República. Según Polo, Rajoy se negará a la independencia para salvaguardar la Constitución, pero también porque “existen poderosas razones económicas y sociales”.

Este documento se halla en un libro editado por el IEE titulado La cuestión catalana II. Balanzas fiscales y tratamiento fiscal de Cataluña, cuyo capítulo sobre relaciones fiscales y financieras firma el investigador Ángel de la Fuente. A la presentación le siguió una cena coloquio en la que el presidente del IEE y de la comisión económica de la CEOE, José Luis Feito, junto a Polo y De la Fuente, charlaron con los empresarios que asistieron al selecto club barcelonés. Allí Feito se quejó de que en el proceso soberanista "solo haya habido una voz", la de las "autoridades políticas de Cataluña" y criticó que "el Estado central" no haya "comparecido". "Está ausente, está missing. Es una contienda desigual", se ha quejado Feito, quien ha añadido que hace un año, cuando presentaron el último informe, "casi nos matan". "A veces las cosas que asustan a la gente son verdad, solo que la gente no las quiere oír", añadió.

Feito pintó un horizonte sombrío para Cataluña. Porque al día siguiente de la declaración de independencia, dijo, habrá hiperinflación. Y se refirió a la República de Weimar de 1923, cuando la inflación llegó al 29.500%. "Quítenle un cero, o dos", aseguró pronosticando una inflación de tres dígitos. El presidente del IEE también auguró que el día que se produzca la secesión "no quedará nada". "Usted sacará todo el dinero de aquí, como todos pusimos dinero en bancos alemanes", afirmó en referencia a la última crisis de la deuda soberana. Es más, Feito afirmó que el día "que se intuya" la independencia" el capital saldrá "masivamente".

Ante ese panorama, un empresario jubilado del sector auxiliar de la automoción pidió la palabra. Les dijo que no creía que los bancos españoles dejaran Cataluña, ni las grandes superficies, ni que las multinacionales permitieran que hubiera aranceles ni que los bancos europeos se arriesgaran a perder sus deudas. "Será como el dentista: ¿verdad doctor que no nos haremos daño?", dijo el empresario, quien criticó el método empleado para calcular las balanzas por el Ministerio, el de carga beneficio, porque "se imputan a todas las comunidades lo que se gasta en Madrid". De la Fuente ahí respondió y dijo que el método del flujo monetario, el que prioriza la Generalitat, "no recoge bien el impacto sobre la actividad económica", porque lo importante no es donde se realiza el gasto, sino en realidad donde se produce. Es decir, que una inversión en Madrid tal vez provoca gasto allí, pero de productos que pueden estar fabricados en Cataluña.

Feito critica al Gobierno central por estar "ausente" en el debate soberanista

Feito, que en la presentación del libro había concedido que tal vez "Cataluña estaba mal financiada" pero "como todas las comunidades, admitió que si se produce el "diluvio" no solo se "inundará la primera zona", sino que las consecuencias para el resto de España también serán "descomunales".  "Si Cataluña se hunde, lo primero que se hunde es el resto de España, que no podrá vender productos", afirmó. Un empresario entonces pidió la palabra para respaldar a Feito y comentó que él mismo estaba montando parte de su empresa en Madrid y desviando facturación porque no confía en "el proceso". A su lado, otro empresario que dijo ser de Granada pero que a la vez aseguró que defendería a Cataluña "con uñas y dientes" preguntó: "¿Por qué España no nos roba?". "Esto es '¡demuéstrame que no te he robado la cartera! Esto es un sinsentido. Que sobre esto se haya montado un movimiento independentista es una locura", terció entonces Feito.

Antes, en la presentación, De la Fuente había abordado por qué en su opinión no hay "maltrato" fiscal a Cataluña. Él sí dio números, gráficos y referencias bibliográficas. De la Fuente, quien está elaborando las balanzas fiscales por encargo del Ministerio de Hacienda, abogó por reformar el sistema de financiación autonómica al considerar que “no funciona bien” y genera “una desigualdad mayor de lo razonable” entre comunidades, en especial entre las forales y las de régimen común. De la Fuente insistió en que Cataluña no está "maltratada" porque está dentro de la media en recursos por habitante y su saldo fiscal es el que corresponde a una comunidad con una renta per cápita más elevada que la media.

De la Fuente negó que Cataluña esté maltratada ni desde un punto de vista del modelo de financiación ni de los saldos fiscales. “Cataluña está donde le toca si se tiene en cuenta la renta per cápita y la única queja que puede plantear es que no tiene privilegios, pero eso no es lo mismo que el maltrato. Estaría bien tener tanto dinero como los vascos, pero no hay un derecho a ese tratamiento preferencial”, sostuvo.

De la Fuente ha señalado que en Cataluña hay una "campaña de marketing persistente y exitosa" sobre el maltrato fiscal que el estudio niega que se produzca

El investigador del CSIC señaló que en Cataluña hay una "campaña de marketing persistente y exitosa" sobre el maltrato fiscal que el estudio niega que se produzca. Si bien sí admitió que el sistema incumple el criterio de ordinalidad –que las comunidades ocupen la misma posición antes y después de aportar al sistema—, De la Fuente aseguró que la financiación está dentro de la media y que el saldo fiscal se sitúa entre el 5% y el 6% si se calcula mediante el método del flujo del beneficio neutralizado. Además, el investigador dijo que en comparación con regiones similares de países extranjeros no se percibe tampoco el "maltrato".

En cambio, De la Fuente criticó los "privilegios" de los que en su opinión gozan el País Vasco y Navarra. "Si metemos las comunidades forales en el paquete la cosa es más dramática. País Vasco y Navarro pueden tener servicios suecos y el resto nos hemos de conformar con los del sur de Europa". El investigador recordó que ambos territorios tienen superávit fiscal, lo cual significa que "el resto del país subvenciona dos territorios con una renta superior a la media nacional". En cambio, señaló el caso de la Comunidad Valenciana. Esta, explicó, se halla por debajo de la media y lejos de comunidades que están "muy bien financiadas" como La Rioja o Extremadura. "Hay un abanico difícil de justificar", razonó. Y por otra parte, agregó, la Comunidad Valenciana presenta un déficit fiscal cuando su renta se halla por debajo de la media española.

Clemente Polo pintó un "panorama negro" ante una eventual independencia de Cataluña. Afirmó que caerán las ventas a España –sostiene que en algunos países del Este de Europa las exportaciones a su entorno cayeron hasta el 50%--, habrá deslocalizaciones y fugas de capitales. Polo criticó a los economistas favorables a la independencia por "minimizar" los riesgos, y auguró "consecuencias desastrosas" en caso que Cataluña tuviera que introducir su propia moneda. "La aventura de la independencia es muy peligrosa políticamente, socialmente y económica", concluyó. Feito, no obstante, apuntó que los estudios de unos y otros economistas no varían tanto porque unos estudian los efectos a corto plazo y otros las consecuencias a largo. Además, apuntó que "una hipotética independencia de Cataluña tendría también costes sobre el resto de España". "No lo analizamos porque no ha solicitado de momento su independencia respecto a Cataluña", ironizó.

Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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