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Tàrrega, 1348: holocausto judío

Una exposición permanente recuerda el pasado hebreo de la ciudad y la matanza de 300 personas en su ‘call’

Amuletos de un niño enfermo asesinado en el 'call' de Tàrrega.
Amuletos de un niño enfermo asesinado en el 'call' de Tàrrega.

Al parecer, fue al grito de “Muyren los traydors” y no se respetó nada (se entró en las casas y se llevaron lo que pudieron y más) ni nadie (niños, mujeres, ancianos...). Tampoco son seguras las causas; se apuntan motivos económicos (la epidemia de peste de aquel año había castigado tanto la economía de la gente que no podían devolver los préstamos a los judíos); o religiosos (la epidemia era culpa de los judíos que habían encolerizado a Dios). En cualquier caso, en julio de 1348 los cristianos de Tàrrega entraron en el call de la ciudad y provocaron una matanza de unos 300 judíos. Ese holocausto, pero también el pasado hebreo de la ciudad y su patrimonio cultural son el eje de la exposición permanente que luce ya el Museo Comarcal de l’Urgell, en Tàrrega.

 La adecuación del espacio expositivo, de 150 metros cuadrados, ha contado con una inversión de 200.000 euros, aportados íntegramente por el Ministerio de Cultura. La sala acoge los restos arqueológicos hallados durante las excavaciones en la necrópolis de Les Roquetes en 2007. Se trata de un yacimiento de excepcional importancia para explicar la persecución sufrida por la comunidad judía de la época.

La exposición, titulada Tragèdia al Call-Tàrrega 1348, contiene numerosos objetos que formaban parte de la vida cotidiana en el barrio judío o call de Tàrrega y que constituyen, junto a las fuentes documentales, un testimonio excepcional y único en Europa, a juicio de Oriol Saula, arqueólogo municipal.

Las marcas de violencia en los huesos demuestran la brutalidad utilizada para aniquilar

a la población

El visitante accede primero a una galería que proporciona una panorámica sobre la ciudad medieval y las tensiones sociales, económicas y religiosas que se produjeron con la llegada de la peste negra a Cataluña en la época. Aquí se ha instalado la cruz de término de la Tàrrega medieval y su capitel recién restaurado, una talla gótica de la virgen y un conjunto de cinco esculturas góticas de los apóstoles procedentes de la antigua iglesia románico-gótica de Santa Maria de l’Alba.

Mediante soportes audiovisuales y efectos sonoros, se explica después la vida de los judíos de Tàrrega. Entre los objetos hay platos, vasijas, monedas, amuletos, anillos, collares y diversos abalorios, recuperados del subsuelo de la necrópolis hebrea. También hay referencias al autor local Moixé Natan, de los literatos serfardíes más relevantes.

Las marcas de violencia en los huesos y el estudio antropológico de los restos hallados en seis fosas comunes, donde fueron enterradas muchas de las víctimas de aquella matanza, ha permitido conocer datos hasta ahora ignorados, como la brutalidad utilizada para aniquilar a la población del barrio judío, incluidos niños y ancianos. Del yacimiento fueron documentadas 182 tumbas individuales. Entre la miríada de objetos hallados sobresale un collar con diez amuletos de materiales nobles (coral, plata, vidrio...) que lucía un niño judío con malformación ósea.

La voluntad del consistorio targarino es convertir la exposición en atractivo cultural y turístico internacional y cita de referencia sobre la interpretación de conflictos étnicos y religiosos. Para ello se aprovechará el proyecto de la Diputación de Lleida Perseguidos y salvados, que ha permitido recuperar y señalizar diversas rutas pirenaicas utilizadas por los judíos que huían de la barbarie nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El consistorio también señalizará con seis paneles informativos diferentes espacios del antiguo call judío, que se integrarán a las rutas guiadas de Tàrrega.