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El 1714 más efímero

Barcelona prepara siete instalaciones arquitectónicas al aire libre en Ciutat Vella para conmemorar el Tricentenario

Dibujo del proyecto de Peter Cook y Yael Reisner en la plaza de la Mercè. Ampliar foto
Dibujo del proyecto de Peter Cook y Yael Reisner en la plaza de la Mercè.

Una gran muralla de más de 50 metros de longitud de bloques de hormigón de tres metros de altura y rematada por otros 50 metros de alambrada se alzará en medio del paseo de los Til·lers del parque de la Ciutadella. Y su superficie se abrirá a la inspiración de los grafiteros de la ciudad. El mur de la Ciutadella es el nombre de la intervención que todavía no ha pasado de la maqueta y que empezará a ser visible a partir del próximo mayo. Ese muro, ideado por la arquitecta Benedetta Tagliabue y Àlex Ollé (Fura dels Baus), quiere ser una alegoría de lo que supuso la construcción de la Ciutadella por Felipe V después de vencer a los barceloneses en la guerra de 1714. Así lo definieron sus autores en el acto de presentación del proyecto BCN RE.SET, que coordinan ambos. Son siete intervenciones arquitectónicas en céntricas plazas y calles de Ciutat Vella ideadas a modo de circuito para conmemorar el Tricentenario.

Unos actos que se van presentando por etapas por el Ayuntamiento de Barcelona —en menor medida por la Generalitat porque organiza menos eventos— que ha planificado buena parte de su programación lúdico cultural del año en torno al 1714. Las intervenciones del BCN RE.SET serán efímeras y, pasado el ecuador del 11 de septiembre próximo, se desmantelarán. El coste del proyecto es de 539.000 euros, según precisó Jaume Ciurana, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.

Los proyectos conformarán un circuito y costarán 539.000 euros

Las intervenciones serán efímeras pero también impactantes. La primera que se construirá será el muro de la Ciutadella. La parte central, de hormigón, será pintada por tres grafiteros representativos de lo que se ha llegado a denominar “muralistas contemporáneos”, apuntó Ollé. En el opuesto, 400 grafiteros podrán plasmar lo que quieran. “Queríamos que fuera un espacio interactivo”, explicaba Tagliabue. Como si fuera el alma del muro, una estructura tubular saldrá en sus dos extremos. El más cercano a lo que fue la muralla de la Ciutadella tomará la forma de lo que fue uno de los baluartes con su torre. “Será un espacio en el que se podrá jugar”, apuntaba Tagliabue que aceptó la proposición de Toni Soler, comisario de los actos del Tricentenario del Ayuntamiento de Barcelona, de idear intervenciones en el espacio público de Ciutat Vella. Un proyecto en el que ha embarcado a seis arquitectos internacionales —algunos de ellos reconocidos con premios de la Bienal de Venecia— cuyas creaciones no pretenden reflexionar sobre el 1714 sino sobre los principios universales de identidad, libertad, Europa, diversidad, democracia y la memoria.

Identitat es el proyecto desarrollado por el arquitecto Xiaodu Liu que será una estructura de bambú en la plaza Nova, siguiendo la traza del acueducto romano. Llibertat se alzará en la plaza de Salvador Seguí y es un proyecto de Anupama Kundoo que ha imaginado una construcción hecha con libros: “será una redistribución de los libros dormidos y los podrán traer los ciudadanos”, explicaba su autora. Europa, del arquitecto Hubert Klumper, será una larga mesa con cubos entre los que se podrá entrar y salir. Diversitat, de Odile Decq, probablemente será una de las intervenciones más impactantes: un gran toldo hecho con 300 camisetas negras con 300 rostros —los 300 años que se conmemoran del 1714— entre los muros del Macba y el Convent dels Àngels. Democracia, de Peter Cook y Yael Reisner, dará cobijo bajo una lona inflable sujeta con cables a los edificios de la plaza de la Mercè a todo el que pasee. Una sombra que se irá moviendo a medida que se desplace el sol. Por último, Memoria de Grafton Arquitechs será una gran caja que se ubicará junto al Arc de Triomf.