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Maroto compromete al PNV

El alcalde de Vitoria salva su minoría en la recta final del mandato

Bildu ve más opciones de ampliar su electorado ante el apoyo nacionalista al PP

El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, en una comparecencia reciente.
El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, en una comparecencia reciente.

Javier Maroto es un equilibrista y no se suele caer”. La frase surge desde el PP vasco en un intento de definir la capacidad de maniobra del alcalde de Vitoria, que ha vuelto a salvar los Presupuestos municipales en un año especialmente comprometido porque le llevará hasta la convocatoria de las próximas elecciones locales y forales. Por segundo año consecutivo, Maroto se ha garantizado el apoyo de Gorka Urtaran, portavoz del PNV en el Ayuntamiento de la capital alavesa y a quien se le sitúa con muchas posibilidades de convertirse en su sucesor.

Desde hacía más de un mes, Maroto se sentía seguro entre sus próximos de que sacaría adelante las Cuentas para 2014, aunque siempre tenía el recurso de la prórroga presupuestaria, como admitían sus propios colaboradores. “Pero la imagen política no es la misma”, asumen mucho más tranquilos ahora sus compañeros de partido.

La confianza venía de la mano de sus primeras reuniones con Gorka Urtaran, en las que se creó un clima de confianza. En este contexto, de hecho, se produjo la súbita petición de apoyo del alcalde al resto de los grupos para aspirar a la candidatura de Capital Gastronómica. A los nacionalistas les preocupó, no obstante, que los cálculos presupuestarios se vieran “alterados” por las partidas “no escritas” que conllevará la designación de esta capitalidad, estrenada a partir de Fitur.

Por si fuera poco, el acuerdo en materia de fiscalidad y de reactivación económica entre PNV, PSE y PP a nivel del País Vasco, para asegurar de esta manera la aprobación de los Presupuestos en las distintas instituciones, acabó por resolver las escasas dudas que pudieran presentarse en Vitoria. Entre los populares siempre se ha considerado “mucho más difícil” el acuerdo en la Diputación de Álava que en el Ayuntamiento de Vitoria. La razón fundamentalmente es de química política.

Maroto siempre confió en el acuerdo con Urtaran para 2014

En el entorno del Palacio foral alavés se admite que “De Andrés y Ramiro González —portavoz del grupo juntero del PNV— no se ponen de acuerdo ni para tomar un café”. El antagonismo político es muy superior a las lógicas diferencias ideológicas que mantienen Maroto y Urtaran, cuya relación aparece mucho más distendida. “De Andrés ve al PNV como un enemigo y los aguanta porque no tiene más remedio para sacar los Presupuestos y sabiendo que es un acuerdo que viene de más arriba”, reconoció un portavoz socialista sin dejar de recordar “la reprimenda” de Arantza Quiroga al diputado general alavés por su dura crítica hacia la actitud de la Ertzaintza con ETA.

En el caso del Ayuntamiento de la capital alavesa, Urtaran es considerado como “la alternativa” a Maroto en las próximas elecciones locales de 2015. Desde un primer momento, el portavoz nacionalista ha procurado proyectar en las negociaciones de los Presupuestos una imagen de “consenso” para no desmarcase tácticamente. Sin embargo, en EH Bildu entienden que “está claro que el PNV ha apoyado un presupuesto de la derecha, conservador”. Los socialistas lo subrayan y así lo admitió su portavoz, Patxi Lazcoz, tras conocer el acuerdo.

Este nuevo acuerdo compromete, según el análisis de la coalición abertzale, “la posición del PNV porque ha renunciado a apoyar un Presupuesto progresista como le habíamos propuesto”. Para los socialistas, a su vez, este respaldo por segundo año consecutivo de los nacionalistas al PP “solo favorece a Bildu” porque el PSE-EE entiende que “el PNV deja más campo a los abertzales porque muchos no están de acuerdo en que se vayan con el PP”. El PNV, sin embargo, entiende que se ha convertido en la “referencia de una oposición constructiva” y no quiere políticas de bloque sobre todo pensando en el futuro inmediato.

De entrada, Urtaran ha esquivado el cepo que le suponía la invitación de la izquierda —PSE y EH Bildu— a participar de su entendimiento en los Presupuestos. Ambos partidos acordaron el respaldo mutuo “porque teníamos muchas cosas en común en los centenares de enmiendas que habíamos presentado”, aunque, eso sí, dejaron “un discreto margen” para responder de manera propia ante cuestiones donde divergen ampliamente. “Nosotros no íbamos a estar de acuerdo en librar una partida para ayudar a los presos de ETA”, admitían desde el PSE-EE para ilustrar el grado de entendimiento al que habían alcanzado.

El PSE y Bildu ven un Presupuesto con “muchas partidas sin concreción”

El PNV consideró, sin embargo, que PSE y EH Bildu “tenían mal hechas las cuentas porque partían de unos ingresos inalcanzables”, admitió Urtaran para rechazar la propuesta de una acción compartida por los tres grupos. No obstante, los socialistas sostienen que el concejal nacionalista “está equivocado” en su análisis. “Lo que no sabe Urtaran es que Vitoria va a disponer de unos sobreingresos añadidos de 12,6 millones” a resultas de la liquidación del Consejo Vasco de Finanzas (CVF) “que se harán efectivos durante el año”, añaden estas fuentes.

Esta previsión optimista depende, lógicamente, de la liquidación que surja de la próxima reunión del Consejo Vasco de Finanzas, prevista para mediados del próximo mes de febrero. En esta cita, habitual pero sin fecha definida porque correspondería celebrarse en sábado (día 15) el cierre del año ya ejecutado.

Pero las posiciones de los partidos ya han quedado definidas a partir del movimiento en bloque de PSE y EH Bildu, de un lado, y del acuerdo entre PP y PNV, que, a su vez, tiene la mayoría suficiente para alcanzar la aprobación de los Presupuestos. Con todo, en la sesión de la próxima semana se asistirá a un debate sobre el modelo presupuestario dispuesto para 2014 que ha determinado el desacuerdo entre los dos bloques.

Socialistas y abertzales entienden que el PP ha dispuesto “un Presupuesto malo, restrictivo, con muchas partidas sin la necesaria concreción”, reconoce uno de los participantes en las negociaciones. “Existen algunas partidas tan infladas que parecían hechas a propósito para reducirlas luego a medida que se necesitara para llegar a un acuerdo en otras”. Así, en el lado socialista llamó especialmente la atención “el alto nivel de algunas partidas en conceptos destinados a publicidad y a imagen”.

Las relaciones PP y PNV en Vitoria son mejores que en la Diputación

Tampoco a los socialistas les satisfizo algunas lagunas detectadas en el capítulo de gastos de algunas empresas públicas contempladas en los Presupuestos. Como ejemplo revelador, “no se hacía constar el volumen de ingresos por publicidad de los autobuses de Tuvisa”.

Con todo, el acuerdo entre Maroto y Patxi Lazcoz, su antecesor en el cargo, se antoja imposible, según admiten fuentes municipales. “Se odian mutuamente”, añaden, “y además su odio es visceral”. A partir de ahí, cualquier escenario de gobernabilidad es una quimera. “No existe el mínimo grado de colaboración entre uno y otro”, reiteran. “Basta que uno proponga una cosa para que el otro se oponga y así va a seguir”.

El PNV, por su parte, ha conseguido durante la negociación aumentar partidas significativas en la capacidad de gasto del Ayuntamiento de Vitoria como son las relativas a Bienestar Social, Promoción Económica e Igualdad, entre otras, y que han propiciado el acuerdo definitivo con el PP por su cuantía.