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Cyes advirtió a Blasco que solo el 2,4% de la ayuda llegaría a Nicaragua

El responsable de la Fundación Cyes declara que el gasto constaba en numerosos documentos

El ex jefe de gabinete Xavier Llopis niega una manipulación del expediente y presiones

El responsable de la Fundación Cyes, Marcial López (izquierda), a su llegada al TSJ para declarar.
El responsable de la Fundación Cyes, Marcial López (izquierda), a su llegada al TSJ para declarar.

La Fundación Cultural y de Estudios Sociales (Cyes) consiguió en 2008 dos subvenciones de la extinta Consejería de Solidaridad por 1,8 millones. Invirtió más de la mitad en adquirir tres pisos y una plaza de garaje en Valencia. A Nicaragua solo llegaron para construir pozos 43.000 euros, el 2,4%. Todo fue "transparente", según Marcial López, presidente de la ONG bajo sospecha. Este viernes defendió con firmeza su proyecto solidario en el banquillo del Tribunal Superior de Justicia, donde declaró como acusado en el caso Cooperación, que es como se denomina el presunto expolio de fondos destinados a países en vías de desarrollo durante la etapa de Rafael Blasco (2008-2011).

López dejó constancia “hasta en veinte lugares” de su intención de adquirir inmuebles si recibía el dinero para construir pozos en Centroamérica. “No me pusieron pegas”, afirmó sin inmutarse este hombre que se asoma a penas de cuatro y cincos años de prisión, según las peticiones de Anticorrupción y la Generalitat. El acusado solo contestó a las defensas. E intentó desmontar, sin datos, la tesis de la Fiscalía, que sospecha que la trama capitaneada presuntamente por Blasco eligió a la Fundación Cyes a sabiendas de que carecía de experiencia.

Quizá por eso su ONG fijó una alianza con Promundis, una organización de Granada que desarrollaba proyectos en el Magreb. El presidente de la Fundación Cyes no supo precisar cuál fue su papel: "No recuerdo si hicieron algo".

Sí concretó al referirse al empresario Augusto César Tauroni, único miembro de la trama que permanece en prisión preventiva desde hace dos años. Recordó que le conocía desde los 90 y que se reunió con él en 2008 en el puerto de Canet d’En Berenguer. Trataron las ayudas de Solidaridad. Tauroni, según López, se presentó como un gestor de subvenciones. Y le ofreció una colaboración de tres años. Anticorrupción sospecha que el empresario cobró una mordida del 25% por el trabajo. “Se comprometió a redactar los proyectos a excepción del apartado administrativo, pero no lo hizo. No señor. Fueron otras empresas”, remarcó López, que ya fue condenado por apropiación indebida de 244.000 euros cuando presidía el Colegio de Enfermeros de Castellón.

Su pareja desde 2005 y trabajadora de la Fundación Cyes, Josefa Cervera, se mostró desubicada en el banquillo. Dijo que no sabía porque estaba en el TSJ, que no conocía a los acusados y que desconocía incluso donde estaba la desaparecida Consejería de Solidaridad. “Me estoy enterando ahora”. Redujo su colaboración con la fundación investigada a la corrección tipográfica en tres máster. Y describió así su función: “Yo simplemente me leía párrafo por párrafo y línea por línea. Y corregía los espacios”. Anticorrupción sospecha que desempeñó un papel mucho más activo en la subvención y le pide cuatro años de cárcel.

El jefe de gabinete de Rafael Blasco durante su etapa como consejero de Solidaridad, Xavier Llopis, negó ayer haber manipulado los expedientes de Cyes remitidos a la Fiscalía. “No toqué ni una línea ni una letra”, zanjó en el banquillo del TSJ. El exalto cargo se enfrenta a cuatro años de cárcel.

Dijo que solo preguntó a los servicios técnicos en julio de 2008 por los documentos. Y defendió sin fisuras la reacción de su antiguo jefe cuando saltaron a las portadas las primeras informaciones sobre el presunto fraude en las ayudas de cooperación, en octubre de 2010. Atribuyó las supuestas presiones a los técnicos que, según Anticorrupción, efectuaba Blasco al carácter del exportavoz parlamentario del PP. “Es muy exigente en lo personal. Y eso, en algún momento, podría parecer insoportable”.