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Detenido un sindicalista de Panrico por una trifulca con los guardias de la fábrica

Los trabajadores acusan a la empresa de incumplir los acuerdos pactados con la Generalitat

La paz tras la reunión del pasado viernes entre los huelguistas de Panrico, que hoy cumplen tres meses de paro indefinido contra el ERE, y la dirección, con la mediación de la Generalitat, que en teoría apaciguó los ánimos tras 90 días de paro, ha durado bien poco: una pelea entre los guardias privados de seguridad y los trabajadores acabó de noche con un miembro el comité de empresa detenido, un guardia en el hospital y versiones enfrentadas de los sindicatos y la empresa.

 Durante el encuentro del pasado viernes, los representantes de los trabajadores se comprometieron ante el secretario de relaciones laborales, Ramon Bonastre, a no hacer piquetes en los almacenes de distribución que traen Donuts y Bollycao de otras plantas y donde durante semanas se han producido incidentes; la dirección se comprometió a restablecer el agua y la luz en el campamento instalado en la fábrica de Santa Perpètua, y a permitir a los piquetes entrar en la planta para ir al baño.

Esta es la versión de los sindicatos, porque la de la empresa es que nunca les ha suministrado luz ni agua. Así, mientras los huelguistas cumplieron su parte, reprochan a la dirección que no lo hiciera y relatan que entrada la noche se les prohibió acudir al baño.

La cuestión subió de tono a las puertas de la fábrica. Según los sindicatos los guardias les amenazaron con un perro, les grabaron con sus móviles y comenzó una trifulca que acabó a porrazos y a palos. Según fuentes próximas a la empresa, hasta ocho huelguistas atacaron violentamente a dos guardias, incluso con un palo con clavos. Total, un guardia en el hospital, de acuerdo a la versión de la empresa, y un miembro del comité de empresa detenido.

El sindicalista de CC OO pasó desde la madrugada del sábado hasta el domingo detenido en la comisaría de los Mossos d'Esquadra en Santa Perpètua. Ayer pasó a disposición de la juez de guardia de Sabadell, declaró y fue puesto en libertad sin fianza y a la espera de juicio. La juez tiene imágenes de los hechos, apuntan las partes.

Los integrantes del comité de empresa declinaron hacer declaraciones sobre lo que consideran "un accidente aislado". Sobre todo, querían salvar la reunión prevista para hoy lunes a primera hora de la tarde, en la que la Generalitat iba a intentar, de nuevo, mediar entre las partes para minimizar el impacto del ERE que si se acaba de ejecutar en 2016 supondría el cierre técnico de la planta. Pero tras los hechos, que la empresa sí considera “gravísimos”, la reunión ha sido suspendida.