Los equipos de rescate retoman la búsqueda de las víctimas en Meirás

Buscan los cuerpos de Juan Carlos Bedoya y a su hija de 25 años Estaban en acantilado la tarde de Reyes cuando una ola los golpeó

Labores de búsqueda en la zona de A Frouxeira
Labores de búsqueda en la zona de A Frouxeira KIKO DELGADO (EFE)

Cuatro días después de que una gran ola golpease de lleno a la familia Bedoya en el faro de Meirás, Salvamento Marítimo sigue rastreando la línea de costa que va desde el lugar en el que cayeron padre e hija, en la punta de A Frouxeira, en Valdoviño, hasta Cariño, junto al cabo Ortegal. Sasemar reanudó en torno a las nueve de esta mañana un operativo que se había pospuesto, sin éxito, a las siete de la tarde de ayer por la falta de luz. Desde la base de A Coruña, despegó el Helimer 209, y por mar, se movilizó la Salvamar Shaula, junto a efectivos de Protección Civil en la comarca, la Guardia Civil y voluntarios que peinan playas y acantilados a lo largo de unos 50 kilómetros de costa.

Buscan a Juan Carlos Bedoya López, de unos 50 años, y a su hija Patricia, de 25. Estaban encaramados al acantilado de Meirás la tarde de Reyes junto a otro grupo numeroso de familiares, a unos 70 metros sobre el nivel del mar, cerca del lugar donde días atrás habían arrojado las cenizas de un familiar fallecido, y un golpe de mar gigantesco y repentino escaló la pared de roca y los golpeó. Tres cayeron al agua y sólo una mujer logró asirse a las rocas y escapar de la resaca de una gran ola. El cuerpo sin vida del tercero, Rodrigo Pena Rodríguez, de 67 años, cuñado de Juan y tío de Patricia, apareció horas después tendido en la arena de la playa, donde lo depositaron las corrientes.

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El miércoles, fue enterrado en el cementerio ferrolano de Catabois, arropado por familiares y vecinos de la parroquia de San Vicente de Meirás, en Valdoviño, donde vivían los Bedoya. Esta localidad coruñesa, ya acostumbrada a la desaparición de pescadores y personas que se asoman demasiados a unos acantilados recortados y muy batidos, incluso con el mar en calma, sigue consternada por una tragedia que se ha cobrado tres vidas con un sólo golpe de mar.

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