los lugares de... yayo cáceres

Días de vino y libros

El director de la compañía de teatro Ron Lalá acompaña sus jornadas de lecturas y sesiones de cine, teatro o visitas a museos

Yayo Cáceres, en los Teatros del Canal.
Yayo Cáceres, en los Teatros del Canal.BERNARDO PÉREZ

1. Bar Fin del Mundo. Es el bar de mi amigo Carlos y Flor, su esposa. Tiene un vino muy rico y es como estar en familia. Hay funciones de teatro leído y exposiciones (Doctor Fourquet, 28).

2. Teatros del Canal. Me encanta la figura de su director artístico, Albert Boadella. Cómo es él en general y cómo lleva la programación del teatro. Allí es donde se catapultó la última obra de Ron Lalá, Siglo de Oro, siglo de ahora, después de varios meses representándola durante 2012. Y gracias a eso conseguimos el Premio Max a mejor producción (Cea Bermúdez, 1).

3. Museo Reina Sofía. Nunca está de más pasarse para ver El Guernica de Picasso y los cuadros de Dalí. Hay que ir, junto con el Prado, a verlo al menos una vez al año, aunque ya te lo conozcas. Es un lujo poder ver la imagen acompañado del silencio, sin interferencias como en la tele (Santa Isabel, 52).

4. Una buena pista de tenis. Soy un fanático del tenis y me encanta practicarlo. Suelo ir a la Ciudad de la Raqueta, en Montecarmelo. Allí van los jugadores antes de jugar el Máster de Madrid. Yo dejo mi coche alejado de la entrada para que no vean que no es un cuatro por cuatro, porque es un sitio un poco pijo (Monasterio de El Paular, 2).

5. Librería Yorick. Está especializada en artes escénicas y tiene un catálogo fabuloso. Queda a la vuelta del Fin del Mundo, así que es perfecta para comprarse un libro e ir a leerlo con un vino. Tiene el nombre de la calavera del bufón que hacía reír a Hamlet en la obra de Shakespeare. Suelo ir a esta o a la librería Hiperión, una referencia para los lectores de poesía. Espero ganar algún día el premio que otorgan cada año (Valencia, 21).

6. La Central del Círculo de Bellas Artes. Es otro de los lugares perfectos para comprar libros en la capital. Está en un semisótano y sabes que todo lo que tiene es bueno. Últimamente he comprado La sociedad del espectáculo, de Vargas Llosa, o El corazón de las tinieblas, de Conrad, para releerlo. Aunque lo que más suelo comprar son libros de teatro, como Las tres hermanas o La gaviota, de Chéjov (Alcalá, 42).

7. Restaurante Parrilla El Gaucho. Cada tanto uno necesita reencontrarse con su cultura. Y una parte muy importante de esa cultura es la gastronomía. Yo vuelvo a mi Argentina natal comiendo una buena parrillada o retomando los sabores que me transporten allá (Tetuán, 34).

8. Paseo de John Lennon. Está en el sur. Me mudé allí al año de llegar a Madrid y me pasé una década viviendo allí. Solía bajar a pasear a mi perro Yunque y me alegraba los días, porque estar con un animal es tener vida.

9. La Cueva del Bolero. Íbamos a menudo a cantar con el pianista. Era un lugar extraordinario que, lamentablemente, cerró por esa suerte de temor a la cultura que tienen el Gobierno central y el municipal (Cid, 1).

10. Salas de teatro o de cine. Me encanta cualquier espacio donde pueda ir a ver o descubrir una obra. Es mi refugio cotidiano. El día que tengo un rato libre me voy. Me vale una representación o una proyección en versión original. Por suerte, aún quedan varios cines en Princesa o en Martín de los Heros con esta oferta.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50