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Adif pone en alquiler la estación de Príncipe Pío por 150.000 euros al año

El ente de gestión ferroviario licita la explotación del edificio histórico por un periodo de 50 años.

Tiene una superficie de 9.400 m2 y deberá ser rehabilitado

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La estación histórica de Principe Pío en 2012.

Adif parece haber encontrado la solución para el edificio histórico y declarado Bien de Interés Cultural de la Estación de Príncipe Pío, que envejece con sus puertas cerradas a cal y canto desde hace más de 20 años. La empresa pública, que gestiona las infraestructuras ferroviarias y que se está desprendiendo de sus inmuebles sin uso, ha convocado un concurso público para su explotación durante 50 años. La mejor oferta se quedará con los 9.400 metros cuadrados de este edificio de principios del siglo XX, que tendrá que destinar a actividades recreativas y espectáculos (cine, teatro...).

Atrás han quedado otras intentonas, que han pasado por alquilarlo a empresas para eventos. Adif también ha realizado estudios para “definir el proyecto de rehabilitación del espacio”. Según estos, el coste del proyecto sería de aproximadamente ocho millones de euros, pero siempre con un plan para su explotación a largo plazo en mente.

Una macrofiesta pasada por agua

GUIOMAR DEL SER

Entre el esplendor industrial que en el siglo pasado dio sustento al edificio y la decrepitud actual, la antigua Estación del Norte o de Príncipe Pío ha figurado en diversos proyectos de recuperación que no han evitado las dos décadas de abandono y deterioro que acumulan sus paredes. El más reciente, hace poco más de un año, fue el alquiler ocasional del espacio para eventos comerciales y promocionales a razón de 1.200 euros diarios por el vestíbulo y 1.000 por el aparcamiento.

Fue el primer paso que dio Adif para tratar de financiar el costoso mantenimiento de un inmueble declarado Bien de Interés Cultural cuyo uso está acotado a actividades recreativas (espectáculos públicos y teatro). La marca de güisqui J&B acudió a la oferta y organizó el 25 de octubre de 2012 una macrofiesta que conmemoraba su 50º aniversario con la participación de famosos y la intervención artística del exterior de la cabecera de la estación a cargo de la arquitecta Teresa Sapey. La celebración, que requirió varios meses de trabajos de acondicionamiento financiados también por la promotora del evento, coincidió con una noche lluviosa en la capital. La deteriorada cubierta del edificio no pudo impedir que el agua se colara en la fiesta para dar testimonio del nivel de abandono de una de las joyas arquitectónicas de la ciudad de Madrid.

Otro de los proyectos fallidos que ha visto pasar la estación fue el intento de levantar allí en 2000 un teatro promovido por la Sociedad General de Autores (SGAE) y el actor Antonio Banderas.

La empresa adjudicataria tendrá que abonar una renta mínima de 150.000 euros anuales y hacer frente a la rehabilitación. El canon será menor durante los cuatro primeros años “para facilitar la participación”, dice Adif. Durante este periodo, el adjudicatario pagará una renta fija de 50.000 euros, que no se actualizará con el IPC hasta el sexto año. Además, se pagará un porcentaje sobre los ingresos de la explotación.

“El edificio se encuentra en un deficiente estado de conservación y es necesario proceder a su restauración integral”, advierte Adif en el pliego de bases que rigen la convocatoria, con un plazo de presentación de ofertas que finaliza el 24 de marzo de 2014. Los interesados deben tener también en cuenta que se trata de un edificio protegido por lo que “las obras se tienen que adecuar a las exigencias legales establecidas en función de su grado de protección”. Por este motivo, las técnicas constructivas y los materiales a emplear deberán ser acordes con el conjunto. El edificio está catalogado y cuenta con un nivel de protección 1, singular y está afectado por protección normativa de rango superior como monumento. También está declarado Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid.

Álvaro Bonet, arquitecto y vicepresidente de la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio, explica que el edificio “se tiene que considerar como una unidad y no se puede modificar ni su configuración arquitectónica ni histórica. Hay que mantener desde su distribución hasta los elementos que contiene”. Bonet destaca “las lámparas art decó, unas rejerías maravillosas, la fabulosa escalera de mármol y el ascensor de madera para 20 personas o más”, entre otros elementos. Considera este tipo de concesiones a empresas privadas “muy peligrosas, porque pueden decir, por ejemplo, que cortan las rejas y las guardan, pero la experiencia ha demostrado que los elementos que se quitan acaban perdiéndose”.

Adif asegura que hasta la fecha diferentes operadores han mostrado su interés por el concurso para la implantación de diferentes actividades, debido a “su singularidad, polivalencia y excelente ubicación”. Aunque el inmueble data del siglo XX, la Estación del Norte es del siglo XIX. En 2004, la vieja estación se transformó en el centro comercial Príncipe Pío, quedando pendiente el edificio de Cabecera, al que hasta el momento la empresa no ha logrado dar una salida.

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