Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Policía desmiente a Camps y asegura que fue a su casa y nadie contestó

Un inspector estuvo 20 minutos llamando a su domicilio particular pero nadie respondió

El político declaró a un rotativo que estuvo todo el fin de semana en Valencia

La Jefatura Superior de Policía, en un informe remitido al juez José Castro, instructor del caso Nóos,  asegura que el sábado, 16 de noviembre, día en que el expresidente valenciano Francisco Camps, debía declarar por escrito como testigo del caso, no se encontraba en casa, como el político declaró al rotativo ABC ese fin de semana. Los agentes llamaron a su puerta particular durante más de 20 minutos sin éxito.

Castro, que se había desplazado dos días a Valencia -el 15 y 16 de noviembre- para tomar declaración sobre el caso a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, al exconsejero de Economía y expresidente de CACSA Gerardo Camps y, por escrito, a Francisco Camps, dictó, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, una providencia en la que instaba al expresidente valenciano a  declarar por escrito al día siguiente -el domingo- donde indicase y ante la secretaria judicial. 

La unidad policial adscrita a los tribunales intentó sin éxito localizarle en el lugar y teléfono facilitados al juzgado por el propio Camps y, como no lo consiguieron, lo intentaron más tarde en el domicilio particular del político. No consiguieron entregarle la citación y el magistrado suspendió la declaración. Camps declaró, sin embargo, a un rotativo que había pasado todo el fin de semana en casa.  

Ahora, en un oficio enviado a Castro, la policía explica con pelos y señales sus pesquisas de aquel día. "Los inspectores recibieron el escrito-citación para que se procediera a citar al señor Camps. A tal fin se realizaron diversas llamadas a su teléfono móvil sin obtener respuesta", recoge el informe.

A las cinco de la tarde del sábado, los agentes recibieron nuevas órdenes para acudir al domicilio de Camps a entregar en mano la notificación. "Antes intentaron, nuevamente y sin resultado, el contacto telefónico y, finalmente, se desplazó uno de los inspectores, acompañado de un policía, y llamó repetidas veces en el botón de la puerta de Camps, sin obtener respuesta".

Según relata el informe, "por si hubiera existido error o mala información se pulsó en las puertas 9 y 11, cuyos moradores confirmaron que, en efecto, era la vivienda correcta, la del señor Camps". La policía lo intentó varias veces durante 20 minutos pero nadie contestó.