Embriaguez visual

Marta Carrasco deja al espectador clavado en su butaca por las emociones que despierta

La embriaguez puede ser placentera o inquietante, esta última es la que destila de B. Flowers el espectáculo, que se puede ver hasta este sábado en el Tantarantana la bailarina y coreógrafa Marta Carrasco. Una pieza que como su anteriores obras, Eterno? Aixó sí que no¡, J’arrive…! o No sé sí…., deja al espectador clavado en su butaca y sin pestañear por su desbordante imaginación y por las emociones que despierta. En esta obra la autora traza un paralelismo entre las flores y las mujeres, sumergiendo al público en un torbellino creativo marcado por la obsesión y la seducción al 50%, risa y llanto, drama y humor se entroncan en esta turbadora obra que nada entre las sinuosas agua que separan el teatro y la danza. 

Al principio de la obra la Carrasco deja que el público crea, inocentemente, que está ante una obra divertida, ella junto a las otras dos excelentes intérpretes, Ann Coll y Majo Cordonet aparecen vestidas de flores, concretamente de rosa, de margarita y de pensamiento, toda una explosión de color que resalta los numerosos claveles rojos que inundan el escenario. Los textos que dicen las tres intérpretes son divertidos y el público se va confiando, ríe ante el guiño de algunas frases contra el machismo o al son de la canción Capullito de alelí, dedicada a los responsables de la subida del IVA Cultural. De repente la pieza da un giro y dos de las bailarinas con un caza mariposas atrapan a la tercera cubriéndole la cabeza y obligándola con violencia a girar sin parar mientras se oyen los versos de Joan Salvat Papasseit “Res no és mesquí”. Una situación asfixiante que produce angustia al espectador. A partir de este momento la Carrasco someterá al público a vivir intensamente la angustia, la soledad y la opresión. Traduce en su propio cuerpo y en el de las otras bailarinas lo que sienten las flores cuando las unen por los tallos al hacer un ramo y las envuelven con papel de celofán, cuando las ponen en un jarrón o simplemente las arrancan de un jardín. El acertado collage musical que combina la ópera, con el bolero o la canción ligera es el encargado de relajar o subir la tensión de la pieza.

Uno de los momentos más brillantes de B.Flowers es en el que aparece la Carrasco con una faja y collarín ortopédicos e inicia una epiléptica danza al compás de una bella melodía de la cantante canadiense, Jonny Michelle. Lentamente, como si de un striptease se tratara, se va despojando de estos objetos opresivos e inicia otra danza más tranquila en la que despliega todas sus armas de seducción para lograr que el corazón del espectador vuelva a su ritmo normal. En este momento, la noche del estreno, la artista bajo al patio de butacas y entrego un clavel al coreógrafo, Ramon Oller, que se encontraba entre el público, influencia decisiva en la carrera de esta artista.

B. FLOWERS

Creación y dirección de Marta Carrasco; Interpretación por Marta Carrasco, Anna Coll y Majo Cordonet; Escenografía vestuario y maquillaje de Pau Fernández, Marta Carrasco y Alba Viader; Iluminación de Quico Gutiérrez; Montaje musical de José Antonio Gutiérrez (Guti). Teatre Tantarantana. Barcelona. 10 de octubre

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