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La burocracia desborda a los directores de colegios

Los maestros constituyen en Valencia el germen de una federación nacional

Quieren ser interlocutores y defender la escuela pública

Representantes de colegios de Valencia, el País Vasco, Murcia, Andalucía, Galicia y Baleares constituyeron ayer en Valencia el germen de la Federación Española de Directores de Educación Infantil y Primaria de la escuela pública, a falta de refrendar los estatutos las distintas asambleas autonómicas. La organización toma como modelo la federación estatal ya existente en Educación Secundaria, que se constituyó en 2005. “Somos el colectivo más numeroso”, explica Vicent Ripoll, presidente de la Asociación Valenciana de Directores de Primaria e Infantil, "y nunca se nos ha tenido en cuenta, no existimos en el ámbito del Estado”.

Ripoll recuerda que la federación estatal de Secundaria es interlocutora del Gobierno y su presidente ha intervenido incluso en la comisión de Educación del Congreso. Los directores quieren ser “una referencia a tener en cuenta” para mejorar la educación pública. Los dos primeros fines de la federación son “la defensa de la escuela pública como garantía de cohesión social y de igualdad de oportunidades” y la promoción de “la mejora continua de la calidad de la escuela pública”.

El presidente de la comisión gestora, el jerezano José Manuel Sixto, reconoce que la nueva ley orgánica de educación (LOMCE) ha sido“un poco” de detonante para la creación de la federación. “La LOMCE está moviendo a toda la comunidad educativa y no sólo a la pública, y a nosotros como directores nos obliga a posicionarnos con más fuerza en defensa de la escuela pública”, apunta. “Hay que estar preparados para lo que venga, ya que si no han sido capaces de pararla los grupos políticos en el Parlamento, nosotros por lo menos queremos hacer sentir el peso de la comunidad educativa, contribuir a una cultura deficitaria en España como es la de escuchar y consultar a todo el mundo”.

El principal problema de los directores de colegios públicos, señalan Sixto y Ripoll, es “que la gestión y la burocracia desborda otras tareas que nos ilusionan más, como dirigir un proyecto educativo o responder a lo que actualmente se entiende como liderazgo pedagógico”. Desgraciadamente, en muchos casos, el director se acaba convirtiendo en “un gestor de servicios” que responde como puede a las exigencias de “un proyecto global educativo”, que, subrayan los responsables de centros reunidos en Valencia, siempre es diferente dependiendo del “contexto social y económico” en que se inserta un centro escolar.

La idea de la nueva federación surge en un contexto de recortes para todos, salvo, subraya Vicent Ripoll, para el País Vasco, y con una nueva ley que no facilita precisamente ese liderazgo pedagógico. Uno de los aspectos criticados es que “se carga la participación de los padres y madres”, al igual que los aspectos de la ley que van en contra de la equidad y la integración.

La organización andaluza es la más numerosa de la nueva federación, con más de 800 miembros. La asociación anfitriona, la valenciana, que aglutina a directores de las provincias de Valencia y Castellón y ostenta la secretaría de la comisión gestora a través de Vicent Mañes, tiene ciento diez. Aun con una problemática común, la situación de los directores como interlocutores de la Administración varía según comunidades. Mientras el presidente de la valenciana, Vicent Ripoll, critica la decisión de la Consejería de Educación de crear una “mesa de directores” generada a partir de la clasificación obtenida por los centros en las pruebas diagnósticas y sin tener en cuenta las asociaciones preexistentes, la asociación andaluza de directores es interlocutor habitual de la Administración autonómica y participa en comisiones específicas como las creadas para simplificar la burocracia o estudiar la normativa de la LOMCE. El intercambio de experiencias y buenas prácticas es, precisamente, uno de los objetivos de la nueva organización estatal de directores.