Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Consejo del Deporte concedió a dedo 40 millones en subvenciones

La Sindicatura detecta numerosas irregularidades administrativas de la entidad

Anna Pruna, directora del Consejo Catalán del Deporte
Anna Pruna, directora del Consejo Catalán del Deporte

El Consejo Catalán del Deporte otorgó durante 2010 subvenciones de forma directa y sin concurso público, por un total de 39,45 millones de euros. Así lo recoge la Sindicatura de Cuentas en su informe de fiscalización de esta entidad dedicada a la dirección y la gestión de la actividad administrativa deportiva. Además de planificar la política deportiva de la Generalitat, el Consejo otorga subvenciones a entidades y lo hace vía una convocatoria pública, excepto ese año. “No en todas las subvenciones directas que el Consejo ha concedido en 2010 se han acreditado las razones” para no llevar a cabo dicho concurso, constata la Sindicatura, que considera que “se han roto los principios de concurrencia competitiva”.

Entre algunos ejemplos de irregularidades, el ente fiscalizador destaca dos transferencias hechas al Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat del Vallès, por valor de 4,4 millones de euros. En estos casos, no se cumplieron algunos requisitos que marca la normativa, como la aprobación por parte del Gobierno catalán —por el hecho de ser cantidades elevadas—, ni se firmó un convenio ni se hizo un informe de fiscalización previo.

La Sindicatura considera que “supone una debilidad de control en la gestión del Consejo”

Además, se otorgó unos 10 millones al Ayuntamiento de Barcelona para realizar nueve proyectos, entre ellos, cuatro piscinas cubiertas y cinco pabellones deportivos. El Consejo, reprocha la Sindicatura, concedió estar subvenciones “a pesar que el jefe de servicio de equipamientos del Consejo informó previamente que no se cumplían algunos requisitos”, como por ejemplo, la existencia de un informe con la calificación urbanística del terreno, el proyecto ejecutivo del técnico o el de gestión de dichos equipamientos. Finalmente, solo tres de estos proyectos se llevaron a cabo.

En su informe, el ente fiscalizador también destaca que las subvenciones inferiores a 300.000 euros, que sumaron 21,5 millones, fueron firmadas por la presidenta del Consejo, que ese año era Anna Pruna (ERC), cuando la competencia era del consejero de Deporte.

Asimismo la Sindicatura advierte de que se han destinado cerca de 144.000 euros a subvenciones a clubes y federaciones para la adquisición de material deportivo “sin que hubiera un criterio de distribución”.

A parte de las observaciones realizadas sobre las subvenciones, la Sindicatura hace referencia a una cuenta bancaria que el Consejo tenía en 2010, pero “no consta en sus registros contables y fue descubierta en 2012”. El ente fiscalizador destaca que la cuenta fue abierta por un representante territorial “que no disponía de poder para realizar esta operación”. Durante 2010, en dicha cuenta se ingresaron 9.744 euros procedentes de unas transferencias, principalmente, de la Diputación de Girona. La Sindicatura considera que no haber registrado la existencia de esta cuenta hasta dos años más tarde “supone una debilidad de control en la gestión del Consejo”.

Del mismo modo, el informe también encuentra una diferencia de 454.415 euros entre el importe concedido por el Consejo para contratar seguros deportivos de niños y lo que realmente se pagó. La Sindicatura recomienda al Consejo que “inicie de forma inmediata el proceso de revocación [o retirada de la subvención] y, si es conveniente, el procedimiento sancionador”.