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Soberanismo al final de la crisis

Mas pretende ahuyentar los temores al proceso soberanista con datos económicos

Artur Mas, el 25 de septiembre de 2012, antes de intervenir en el debate de política general.
Artur Mas, el 25 de septiembre de 2012, antes de intervenir en el debate de política general.

La luz al final del túnel de la crisis económica se ve más cerca y el proceso soberanista no es ningún obstáculo para la economía catalana. Ese es, en síntesis, el argumento que maneja el Gobierno de CiU y que el presidente de la Generalitat, Artur Mas esgrimirá hoy al inicio del debate de política general.

Debate al minuto

El debate de política general se celebra cada año al comienzo del curso político en el Parlament. Artur Mas, presidente de la Generalitat, lo abrirá hoy a las cinco de la tarde con un discurso para el que no tiene límite de tiempo. ELPAÍS.com lo seguirá en directo.

La sesión se retomará el jueves por la mañana con las intervenciones de los jefes de los siete grupos parlamentarios, siguiendo el orden de mayor a menor, pero terminando con el de CiU. El debate se prolongará durante toda la jornada y para su intervención inicial los partidos contarán con 30 minutos. El presidente podrá responder sin límite de tiempo pero al hacerlo abre un nuevo turno de réplica.

El debate tendrá su última sesión el viernes a las siete de la tarde, cuando los grupos podrán defender sus propuestas de resolución. Posteriormente, estas se pondrán a votación. En un intento de evitar situaciones de caos por el elevado número de votaciones, se ha limitado a 20 el número de propuestas de resolución de cada partido.

A diferencia del triunfalismo sin fundamento esgrimido el pasado lunes por el consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, Mas tirará de datos económicos para avalar ese optimismo moderado. Ya lo hizo hace ahora un año, cuando anunció la disolución de la cámara y convocó para el 25 de noviembre las elecciones que habían de otorgarle una mayoría excepcional y CiU acabó perdiendo 12 diputados.

Si entonces Mas esgrimió los datos económicos para reclamar un Estado propio, en esta ocasión le servirán para ahuyentar los pronósticos de que la economía catalana se resentirá si se consuma la secesión.

El 6,5% de incremento del turismo, con más de 11 millones de personas hasta agosto, y el ligero aumento del 0,3% de las exportaciones de las empresas catalanas, que suponen el 24,94% de lo que exporta España y que se traduce en 29.234 millones de euros, son dos datos que avalan la tesis de Mas. El dato menos optimista sigue siendo el paro, con 873.000 personas al acabar el segundo trimestre de 2013, 62.000 parados más que hace un año.

Si en algo ha coincidido toda la oposición en estos nueve meses de legislatura es en acusar a Mas de centrarse en el proceso soberanista y “olvidarse” de gobernar. Es decir, de afrontar los problemas generados por la crisis y aumentados por los constantes recortes en educación, sanidad y servicios sociales.

Mas pretende darle la vuelta a esa acusación y asumir el compromiso de abordar a partir de ahora la vertiente social del acuerdo de estabilidad parlamentaria suscrito en su día entre CiU y Esquerra (ERC). El acuerdo prevé 18 medidas para abordar la recuperación económica y otras 18 para garantizar y fortalecer la cohesión social que están casi todas por cumplir.

Mientras, ERC se enfrenta al que espera que sea el último debate antes de la consulta con una idea muy clara: el apoyo a Artur Mas es básico para asegurar el futuro del proceso soberanista. El líder republicano, Oriol Junqueras, insistirá en la necesidad de poner fecha y fijar una pregunta clara e inequívoca (independencia sí o independencia no). En el plano económico procurarán no mostrar diferencias con CiU y los recortes que han apoyado, a riesgo de quedar maltrechos por las resoluciones que los grupos de izquierda de la cámara preparan para dejar en evidencia a ERC. Los republicanos negociaran hasta última hora con CiU para que se pueda visualizar un bloque compacto en el Parlament. A la concreción de la consulta le añaden otra exigencia a Más: que deje muy claro que los Presupuestos de 2014 son los “más sociales de la historia”. Una expresión acuñada en la sede republicana para evidenciar que el porcentaje dedicado a política social, sanitaria y educativa será mayor que nunca.

ERC procurará no mostrar diferencias con CiU y los recortes que han apoyado

ERC evidenciará que brinda todo su apoyo a Mas y buscan transmitir una imagen de Gobierno sólido para evitar vaivenes en el proceso soberanista. Y más en un momento en el que Unió se desmarca de CDC. En las filas republicanas se cree que Mas está más convencido que antes del verano de la necesidad de celebrar la consulta en 2014. Si cumple, ERC se quiere mostrar como su mejor socio para el proceso.

PSC: “Los consejeros parecen altos funcionarios”

El PSC se ha pasado la legislatura denunciando la “inacción” del Gobierno de CiU y seguirá por esa senda en el debate de política general. “Los consejeros parecen altos funcionarios. Así es difícil la recuperación económica”, dice Maruci Lucena, el portavoz parlamentario socialista.

El PSC califica de “imperdonable” que este año se hayan presentado presupuestos y cree que “lo peor de lo peor de la crisis ya ha pasado, si no se produce un accidente”. Por eso reclaman un debate presupuestario serio para 2014 y se oponen frontalmente a suprimir la paga para los funcionarios.

Sobre la cuestión soberanista, los socialistas apoyarán las resoluciones que aboguen por la celebración de una consulta legal y pactada.

PP: El soberanismo como coartada de Gobierno

El PP considera que el proceso soberanista se ha convertido en la coartada perfecta de Mas para eclipsar su “pobre” acción de Gobierno y por eso espera reconducir el debate para hacer un balance de la acción del Ejecutivo, conocer las líneas maestras de los Presupuestos de 2014 y saber si el próximo ejercicio habrá una nueva subida impositiva.

La dirección popular sostiene que el independentismo es solo una “cortina” para ocultar un paro desbocado y una economía bajo mínimos y ya anticipa que será “una nueva estafa” si la discusión se centra, como sucedió hace un año, en la independencia. En principio, el PP incidirá en el impacto de los recortes, que se han disparado tras conocerse el nuevo objetivo de déficit.

ICV: La exigencia a ERC de que haya giro social

Iniciativa-Esquerra Unida pretende que ERC se alinee con el resto de la oposición para frenar los recortes y revertir algunas de las medidas que ya se aplican. El diputado Josep Vendrell considera que todavía no se ha visto “el giro social” que anunciaba el acuerdo de estabilidad entre CiU y ERC. “Van muy rápidos en los recortes y muy lentos en la política fiscal”, dijo.

Una de las propuestas de resolución de los ecosocialistas versará sobre los nuevos tributos que ambos partidos se comprometieron a aprobar y que todavía no han visto la luz. Los ecosocialistas promoverán también una propuesta para garantizar que el hospital Clínic mantiene su carácter público y no traspasa parte de su actividad a centros privados.

Ciutadans: Moción de censura si no se olvida la consulta

Si Mas sigue defendiendo la convocatoria de una consulta “sí o sí” en el debate, Ciutadans planteará una moción de censura contra el presidente de la Generalitat. Albert Rivera anunció ayer que buscará apoyos entre la oposición para forzar un cambio de Gobierno, pues sus nueve diputados no le permiten utilizar un instrumento al que ya le ha retado Mas en dos ocasiones.

Más allá de eso moción, C’s trabaja en la perspectiva de unas elecciones anticipadas para las que reclaman la unidad de los partidos que se oponen al nacionalismo catalán. Este partido desea que el soberanismo no acapare el debate y acusará a Mas de parálisis y no plantear salidas a la crisis, por lo que volverá a proponer un debate para combatir el paro.

CUP: “Mas ha reinado pero no ha gobernado”

La CUP considera que Artur Mas “ha reinado pero no ha gobernado” durante los primeros meses de esta legislatura y denunciarán esa “inoperancia” en el debate. El diputado Quim Arrufat acusa al Gobierno de CiU de “subcontratar en cuatro consultoras” los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, y de carecer de un proyecto de reactivación económica.

Esta formación entiende que existen situaciones de “emergencia social” de miles de familias a las que se les está cortando el agua y la luz por impago y que es necesario adoptar medidas “efectivas y rápidas” para hacer frente a estas situaciones de “emergencia humanitaria”. En el plano soberanista, la CUP considera que ha llegado el momento de marcar plazos y “dejar de navegar en la indeterminación”.