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El AVE llegará a Granada en 2015, en superficie y sin nueva estación

La ministra no da plazos para el soterramiento y pide "consenso" para ubicar la nueva terminal

La ministra de Fomento, Ana Pastor, esta mañana en Granada. Ampliar foto
La ministra de Fomento, Ana Pastor, esta mañana en Granada.

Los granadinos deben estar deseosos de que lleguen las próximas elecciones generales (previstas a finales de 2015, salvo adelanto) porque por esas fechas verán llegar al AVE a la capital y se completará el trazado de la autovía A-7 en la costa. Y es que la ministra de Fomento, Ana Pastor, al igual que hizo hace unos días cuando visitó las obras de la carretera y anunció su finalización para las últimas semanas de 2015, ayer también se comprometió a que el AVE llegue a Granada en ese periodo, después de recorrer algunos de los tramos en obras del trazado, que discurre entre Antequera (Málaga) y la capital granadina.

Pero, aparte de la coincidencia electoral, hay una razón de peso para terminar el trazado antes de que acabe 2015: lo exige la Unión Europea, que aporta unos 600 millones de euros de los 1.645 que habrá invertido Fomento para esa fecha. Y esos fondos europeos tienen que estar ejecutados en 2015, pues si no habrá que devolverlos.

La llegada del AVE, sin embargo, no se materializará como estaba previsto inicialmente, soterrado al entrar en la ciudad y estrenando una flamante estación, como pasó en Córdoba y Málaga, por ejemplo. El tren de alta velocidad llegará a Granada en superficie y a la vetusta terminal actual, en la avenida de Andaluces, a la que se dará un lavado de cara con la ampliación del edificio de viajeros y la adecuación técnica de los andenes para recibir un tren de esas características. Un “apeadero”, según el PSOE. Y una solución provisional, según la ministra, para que se cumpla “el objetivo: que el AVE llegue antes de que termine 2015”, dijo Pastor. El soterramiento y la nueva estación se dejarán para una segunda fase, todavía sin plazos.

Tampoco se hará la variante de Loja, 18 kilómetros de nuevo trazado que aún están en estudio, sino que el tren pasará por la vía actual, a la que se añadirá un tercer carril para permitir la circulación de convoyes tanto de ancho ibérico como internacional, se ampliará el andén del apeadero de San Francisco, donde el AVE hará una parada, y se suprimirán los 14 pasos a nivel de la localidad para sustituirlos por varios pasos superiores e inferiores que “den seguridad” a los núcleos urbanos, explicó el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá.

Con todo, la puesta en servicio de este AVE provisional supondrá, según Pastor, rebajar el tiempo de desplazamiento por tren entre Granada y Madrid desde las cuatro horas y 25 minutos actuales a las dos horas y 45 minutos. Unos tiempos, en cualquier caso, muy similares a los que se obtendrán cuando se haga la variante de Loja y el soterramiento de la entrada a la capital, pues se ganarán cinco minutos en el trayecto, de acuerdo con las cifras de Fomento.

Sobre la segunda fase del AVE (el soterramiento y la nueva estación), en la que se invertirán unos 430 millones de euros, la ministra evitó dar plazos. Se irá haciendo “según los recursos económicos” de que disponga el ministerio. Y Pastor se lavó las manos en el asunto de la ubicación de la terminal. Dijo que hay dos alternativas posibles: hacerla donde está la actual, en el centro de la ciudad, o en la rotonda de Europa, a las afueras, donde planea el alcalde, en contra de la opinión de la mayoría de colectivos sociales y políticos de Granada. Pastor les emplazó a que “se pongan de acuerdo” y en unos meses planteen al ministerio cuál es su mejor opción, siempre que la alternativa “favorezca la movilidad” con otros medios de transporte y tenga “un coste razonable”.