Carles Guerra deja el Macba

Bartomeu Marí lo fichó hace dos años como conservador jefe del museo

“Ha sido una decisión muy dura, porque me voy a la calle, no tengo ninguna institución esperándome. Hubiera sido más fácil y cómodo quedarme, pero la situación había llegado a ser insostenible, así que he decidido renunciar”. Lo afirma Carles Guerra (Amposta, 1965), que hace dos años fue fichado como conservador jefe por Bartomeu Marí, director del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), en sustitución de Chus Martínez y del alemán Friedrich Meschede, que también dimitieron del cargo.

“Cuando me invitaron a unirme al equipo del Macba pensé que iba a intervenir en cuestiones estratégicas e identitarias. Quizá he pecado de ingenuidad. Sin embargo, no solo estuve excluido desde el primer momento de cualquier decisión que afectara la marcha y la identidad del museo, sino que poco a poco me he quedado sin las atribuciones propias de un conservador jefe”, explica Guerra, que se incorporó al Macba en junio de 2011 y se quedará en su puesto hasta finales de este mes.

Guerra recibió la propuesta de Marí cuando llevaba dos años dirigiendo la Virreina Centre de la Imatge, a la que había impreso una nueva identidad y un nuevo impulso. Fue un fichaje especialmente sonado, pero tan solo después de un año en el cargo, durante una reunión Guerra recibió de forma sorpresiva la noticia de que se encargaría de los programas públicos. “Evidentemente, me quedé sorprendido y decepcionado”, confiesa. En esta etapa Guerra se centró en el estudio y sistematización del importante fondo de Art & Language, depositado en el Macba, que dentro de un año será objeto de una gran exposición, comisariada por él. En 2014 también está prevista otra pequeña muestra comisariada por Guerra, dedicada al fotógrafo Xavier Ribas.

Aunque su contrato termina a finales de septiembre, el ya ex conservador jefe aún “dará la cara”, según sus palabras, con los invitados del curso El complejo del arte, organizado por su departamento, que se celebrará en octubre.

En un escueto comunicado, además de agradecer la labor de Guerra, el museo asegura que apostará por un nuevo modelo de organigrama en el que participarán otros profesionales. “Modificar el modelo significa trabajar en proyectos concretos liderados por comisarios, críticos y autores externos, juntos con el equipo del Macba”, indica Bartomeu Marí, que asegura lamentar la situación y no descarta, en el futuro, volver a nombrar un conservador jefe y un responsable de programas públicos. Además de Guerra, Martínez y Meschede, también renunciaron otros cargos del Macba, como Jorge Ribalta, Mela Dávila y Yaiza Hernández. Ahora en el departamento de exposiciones quedan Teresa Grandas y Soledad Gutiérrez, en calidad de conservadora asociada, destinada a potenciar las coproducciones y colaboraciones con instituciones internacionales.

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