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Condena al Sergas por derivar al psiquiatra a un paciente con cáncer

La médico mandó al paciente a psiquiatría, con una anotación de "cónyuge manipulador"

El Sergas ha sido condenado por la muerte de un paciente de cáncer pulmonar, que había sido diagnosticado de una patología psiquiátrica, informa la asociación Defensor del Paciente. Se trata de una sentencia del juzgado de número 2 de Santiago de Compostela, que condena al Sergas a pagar una indemnización de 25.000 euros a la esposa del fallecido.

El Defensor del Paciente señala que el hombre padecía un cáncer de pulmón en avanzado estado, con metástasis cerebrales, que perdió la "oportunidad terapéutica" al haber sido diagnosticado con retraso. La asociación explica que la médico de cabecera del fallecido derivó el paciente al especialista en psiquiatría, con una anotación en el volante de "cónyuge manipulador", por la reclamación de la esposa por el empeoramiento progresivo de su marido, dado el grave deterioro de sus facultades cognitivas.

"Durante bastante tiempo, la médico de cabecera pautó únicamente 'medicación para la tos persistente", según relata este colectivo. "Y cuando, tras las quejas reiteradas de la esposa del paciente, se le dio el volante para ir a psiquiatría, su mujer en vez de acudir al psiquiatra lo llevó directamente al Servicio de Urgencias del Hospital de Monforte, donde tras un exhaustiva y protocolizada anamnesis, se confirmó el diagnóstico de 'adenocarcinoma pulmonar estadio IV T2 Nx M1 con metástasis cerebral'. Seguidamente fue remitido al centro oncológico de Galicia, donde sólo pudo recibir tratamiento paliativo", explica. El perito judicial, durante el sumario, señaló que se enfocó mal el problema al ser tratado como "psiquiátrico", siendo diagnosticada la enfermedad "con considerable retraso y cuando se hizo el proceso ya era irreversible", lamenta la asociación.

El abogado de la asociación en Galicia y de la familia en este caso, Cipriano Castreje, señala en el comunicado que hubo "un caso claro de déficit asistencial y, como señala el perito judicial, una simple radiografía de tórax hubiera bastado para descartarlo ante los primeros signos y síntomas, más aún, ante un exfumador de 30 años de consumo de tabaco y una tos persistente que no cedía al tratamiento habitual"