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La señalización falla en la mitad de los accidentes causados por maquinistas

La comisión de investigación de siniestros pidió a Adif que reforzara la seguridad

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Aunque el fallo del maquinista sea la clave de buena parte de los accidentes ferroviarios, como también considera el juez que investiga el accidente del 24 de julio en Santiago, los expertos que han analizado los últimos siniestros ocurridos en España apuntan a que una mejor señalización podría evitar o paliar esos errores humanos. El juez de Santiago señala en su último auto que aunque el conductor tuvo la responsabilidad principal, Adif, empresa pública gestora de las vías, pudo incurrir en “omisión de cautelas” al no señalizar mejor la curva de A Grandeira. La propia Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el máximo órgano técnico investigador de siniestros para el Ministerio de Fomento, viene recomendando a Adif en sus informes anuales sobre accidentes que mejore la señalización viaria para minimizar el impacto de los fallos del maquinista.

De las 17 investigaciones ya concluidas por la CIAF sobre accidentes ocurridos en 2012, en nueve de ellos la causa principal del siniestro fue un error del maquinista, relacionado en todos los casos con no hacer caso de las señales. En dos de esos nueve siniestros la CIAF no emitió ninguna recomendación (no puede imponer, solo sugerir) y en cinco la principal petición de los técnicos fue que los maquinistas presten más atención a la conducción. En cuatro de los nueve siniestros atribuidos a errores humanos, la CIAF incluyó en sus recomendaciones algún tipo de mejora de los sistemas de señalización de la vía. Son todas ellas mejoras sobre la señalización convencional, no de AVE, ya que este dispone de un sistema automático de frenado, el ERTMS, que resta relevancia a las señales. Por el contrario, el sistema de seguridad convencional, el ASFA con que operaba el Alvia de Santiago, precisa de señales visibles en la vía que sean percibidas e interpretadas por el maquinista. Los episodios de 2012 son elocuentes:

19 de enero. Barcelona. El accidente más destacado del año ocurrió cuando un tren de cercanías de Barcelona chocó con un Talgo vacío detenido junto a la estación de El Clot Aragó y provocó 27 heridos leves. La investigación determinó que el maquinista iba más rápido de lo que debía tras una señal que le obligaba a circular con más precaución para poder detenerse a tiempo en caso de haber algún obstáculo en la vía que lo exigiese. La CIAF recomendó a Renfe estudiar la posibilidad de impedir que los maquinistas circulen con una velocidad prefijada cuando deben estar pendientes de posibles obstáculos en la vía. Y pidió a Adif que estudiase cambiar determinadas señales permisivas por prohibitivas en circunstancias similares, cuando depende de la reacción del maquinista frenar a tiempo el convoy.

9 de febrero. Mataró (Barcelona). Un tren de cercanías chocó contra la barrera de final de vía de la estación de Mataró. El maquinista resultó herido grave y 10 pasajeros quedaron heridos leves. La CIAF determinó que “el accidente tuvo su origen en un fallo humano del personal de conducción, por incumplimiento de las órdenes dadas por las señales y no prestar la debida atención durante la conducción”. Pero la comisión recomendó igualmente a Adif que instalase balizas ASFA que pudiesen frenar automáticamente un tren en zonas de final de vía con esas características.

9 de mayo. Astillero (Cantabria). Un tren de Feve rebasó indebidamente una señal que le impedía salir de la estación de Astillero (Cantabria) sin que se produjese ningún choque. La CIAF recomendó a la operadora, “en la formación impartida al personal de conducción, incidir en las actitudes y comportamientos que son fuente de riesgos para la circulación”. Pero también pidió “estudiar la posibilidad” de dotar de baliza automática de detención a esa señal de prohibición.

23 de mayo. Tocón (Granada). Un tren entró a demasiada velocidad en la estación de Tocón-Montefrío (Granada), en la que debía apartarse para dejar pasar a otro convoy en sentido contrario. No pasó nada más que el tren se detuvo en un lugar más avanzado del previsto. Nuevamente la CIAF determinó que “el incidente tuvo su origen en el incumplimiento por parte del personal de conducción de la orden dada por la señal”, pero su única recomendación, a Adif, fue “analizar la viabilidad de dotar a las señales mecánicas de dicha estación de balizas ASFA con el fin de paliar riesgos en la circulación”.

Antes de estos cuatro incidentes de 2012 ya se venían produciendo recomendaciones similares de la CIAF a Adif para mejorar la señalización tras determinados siniestros. De las 24 investigaciones realizadas por la comisión en 2011, en ocho la culpa la tuvo el maquinista. De ellas, en siete fue por no cumplir con lo que indicaban las señales. Y en tres de ellas la CIAF, al margen de que recomendase mejorar la atención de los conductores, sugirió también mejorar la señalización. Por ejemplo, el 5 de abril de 2011 un maquinista incumplió una señal que le obligaba a pararse y al entrar en un cambiador de ancho de ejes aún no preparado para ello en Rubí (Barcelona) su tren descarriló. La CIAF recomendó “estudiar la posibilidad de mejorar la visibilidad de la señal”.

Las conclusiones reiteradas de la CIAF y el auto del juez de Santiago, en el que apunta a la insuficiente señalización de la vía por parte de Adif, llevan a varios expertos consultados (maquinistas e ingenieros externos y de la propia empresa pública) a plantearse la adecuación de esas señales a las necesidades reales de los conductores.

 

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