El nuevo defensor se promete a trabajar “codo con codo” con el Parlamento

Mario Jiménez asegura que a Maeztu "no se le pueden imponer los adjuntos"

Jesús Maeztu, ayer, en el Parlamento andaluz.
Jesús Maeztu, ayer, en el Parlamento andaluz. JULIO MUÑOZ(EFE)

Jesús Maeztu recibió este lunes el visto bueno de la Comisión de Gobierno e Interior del Parlamento andaluz, que aprobó proponerlo al pleno como nuevo defensor del Pueblo. A cambio, el todavía Comisionado para el Polígono Sur de Sevilla se comprometió a trabajar “codo con codo” con los parlamentarios, que escucharon del futuro defensor palabras mucho más amables que las que les había espetado el defensor saliente, José Chamizo, en sus últimas comparecencias.

Mantener el alto grado de confianza depositada por la opinión pública en la Oficina del Defensor durante la etapa de Chamizo es uno de los “retos” que Maeztu admite tener que asumir. “Voy a mantener esa línea, voy a asegurarla, voy a charlar profundamente con el defensor anterior, voy a escuchar a la oficina y ahí establecer mi estilo, las prioridades”, señaló Maeztu. Su otro gran reto, dijo, es dar respuesta a las demandas de los ciudadanos.

El defensor es, según Maeztu, “el brazo largo” del Parlamento, una “herramienta” para que los diputados conozcan los problemas de la calle. “El defensor no es neutro, es independiente y tiene que hacer una opción por los débiles”, sostuvo.

El futuro defensor recordó también que es a él a quien le corresponde elegir a sus adjuntos. En esto coincidió con el vicesecretario general del PSOE andaluz, Mario Jiménez, que aseguró que “no se le pueden imponer” los adjuntos. Jiménez defendió también la salida de Chamizo. “Llevaba de manera indebida 15 meses en una situación de interinidad y había que renovar inmediatamente”, ha apuntado.

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