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INFRAESTRUCTURAS

Bilbao abre una nueva puerta de entrada con la despedida del ‘scalextric’ con la A-8

La capital vizcaína asiste a un espectacular cambio en las entradas y salidas hacia la autopista

Esta imagen pasará a la historia con el cierre de Sabino Arana como acceso.
Esta imagen pasará a la historia con el cierre de Sabino Arana como acceso.

El scalextric de la Avenida Sabino Arana de Bilbao, abierto al tráfico hace 38 años, dejará de comunicar esta ciudad con la Autopista/Autovía del Cantábrico (AP-8/A-8)  para que entren en servicio los nuevos accesos por la zona de San Mamés.

Han sido casi cuatro décadas de intenso tránsito de vehículos, con grandes colapsos en muchas ocasiones, y más de 20 años de protestas de los vecinos del barrio de Basurto junto a cuyas viviendas discurren, a muy pocos metros de distancia en algunos casos, los viaductos de Sabino Arana. Pero esta situación se prolongará solo durante unos meses, ya que toda la infraestructura, levantada sobre 70 pilares, comenzará a ser desmontada en las próximas semanas y acabará demolida completamente.

Fue en abril de 1975 cuando se inauguró la primera fase de este enlace, proyectado como parte de la Solución Sur de Bilbao, para comunicar la capital vizcaína con la autopista desde la Avenida José Antonio, hoy Sabino Arana.

Entre 1971 y 1972 se abrieron todos los tramos de la autopista Bilbao-Behobia a su paso por Bizkaia, entre Ermua y Basauri, pero quedaba por enlazar la vía entre éste municipio y la capital vizcaína.

Para materializar esta conexión se diseñaron el tramo "José Antonio-Basauri" y el "enlace de José Antonio", conocido popularmente como el scalextric. El tramo, de unos 7 kilómetros, de convirtió en la sección de autopista más cara que se había construido hasta entonces en España, ya que costó cerca de 2.000 millones de pesetas, mientras el enlace supuso unos 250 millones.

Dos años más tarde de la puesta en marcha del scalextric y el tramo hacia Basauri, en junio de 1977 se inauguró la sección "José Antonio-Baracaldo", para conectar la capital vizcaína con la comarca de Margen Izquierda y con Cantabria.

Se cierran unos accesos después de 38 años de servicio y de muchas protestas

Desde entonces, los viaductos se convirtieron en el principal acceso a la villa y alcanzaron su punto máximo de tráfico con 160.000 vehículos al día en una jornada de 1999, en una época en la que la mitad de los días del año el scalextric estaba colapsado.

No obstante, el flujo ha ido disminuyendo en los últimos años, con una mayor distribución del tráfico en el resto de accesos a Bilbao, y en la actualidad los viaductos de Sabino Arana soportaban unos 60.000 vehículos diarios.

Las primeras protestas por el trazado elegido para la Solución Sur de Bilbao surgieron de los vecinos de Rekalde, puesto que la autopista cruza este barrio por la mitad, sobre las casas, asentada en otro gran viaducto.

En 1991 se iniciaron las protestas de los vecinos de Basurto, molestos por el ruido constante, día y noche, y los humos procedentes de los vehículos Mientras las instituciones iban retrasando la construcción de un nuevo acceso a Bilbao, los carteles colocados por los vecinos en los cristales de sus ventanas con la reivindicación de "No a la autopista" se fueron convirtiendo en los últimos años en parte del paisaje de la entrada a la ciudad por el acceso de la plaza del Sagrado Corazón.

Los vecinos de Basurto, que también han llevado a cabo concentraciones y algún corte de carretera, tienen pendiente aún que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco resuelva los cerca de 150 recursos contencioso-administrativos que interpusieron ante un juzgado de Bilbao para denunciar la situación.

Esta resolución judicial llegará ya con los viaductos cerrados. En unas semanas empezará el derribo de los viaductos, que supondrá la retirada de 15.000 metros cúbicos de escombro -12.000 de tablero y 3.000 de los pilares- y se ejecutará en unos ocho meses, con un presupuesto en 4 millones de euros aportado por la Diputación vizcaína.

La demolición se llevará a cabo mediante medios mecánicos, a base de martillo picador y demoledores de mandíbulas, combinados con medios de corte y desmontaje con grúa. Se pondrá fin así a un acceso que en su día fue calificado de "entrada salvaje" por el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, y los viaductos dejarán espacio a una nueva zona de la capital vizcaína aún en proyecto por parte del ayuntamiento.