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El PSC pide prohibir por ley que haya misas en los actos institucionales

Los socialistas pretenden con esta proposición de ley garantizar el carácter aconfesional del Estado

Collboni reclama a la Generalitat que abandone su “nacionalcatolicismo vergonzante”

Puig comulga de manos del cardenal Martínez Sistach en la misa del Dia de les Esquadres de 2011.
Puig comulga de manos del cardenal Martínez Sistach en la misa del Dia de les Esquadres de 2011.

A los dirigentes del Partit dels Socialistes (PSC) no les gusta que la Generalitat centre la celebración de Sant Jordi en una misa. Eliminada la tradicional recepción en el Palau de Pedralbes por motivos de austeridad, el principal acto organizado por el Gobierno catalán este año fue eclesiástico; y ello no casa, creen los socialistas, con un Estado aconfesional.

El PSC entró ayer en el registro del Parlament una proposición de ley para garantizar que los actos institucionales que convoque la Generalitat sean aconfesionales. “El Gobierno ya no convoca por el Día de las Escuadras o por Sant Jordi actos institucionales, sino que convoca misas. Es absolutamente respetable, pero es un grave atentado contra el carácter aconfesional”, protestó Jaume Collboni. El portavoz socialista reclamó que “el Gobierno no practique este tipo de nacionalcatolicismo absolutamente vergonzante y superado por la historia”.

El redactado presentado por los socialistas pide modificar la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Gobierno para incluir una disposición adicional que evite el protagonismo de la Iglesia. El primer punto pide garantizar “que no se incluyan actos litúrgicos de ninguna confesión, que las autoridades religiosas o representantes de las diferentes confesiones tengan el mismo trato protocolario que se dispensa a otros representantes de la sociedad civil y que nunca presidan o copresidan el marco institucional”. La Iglesia, según la propuesta del PSC, tampoco puede tener protagonismo en el escenario de las celebraciones. “Se garantiza que en los espacios en que se celebren los actos institucionales no estén presentes imágenes o símbolos de carácter religioso”, dice la propuesta, que permite elementos religiosos “si están incorporados dentro la estructura o decoración” y no es posible retirarlos. También deja la puerta abierta si se trata “de edificios históricos en los que tradicionalmente se han celebrado actos institucionales”.

El PSC justifica la presentación de su ley al alegar que la Constitución “ha sido insuficiente para garantizar la aconfesionalidad del Estado”. Y añade en el texto: “Los poderes públicos aún no han sido capaces de garantizar plenamente el respeto al carácter aconfesional del Estado, en diferentes aspectos de la vida pública”.

Con esta norma, la organización que la Generalitat hizo este año por Sant Jordi no sería posible. El acto principal fue una misa que ofició el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, en la Generalitat. Ni el PSC, ni Iniciativa, ni la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) asistieron a la celebración religiosa.

La presencia del presidente de la Generalitat en la misa de Sant Jordi fue una tradición en tiempos de Jordi Pujol que el socialista Pasqual Maragall rompió al no participar en el oficio. El expresidente José Montilla recuperó la tradición de asistir a la celebración religiosa.