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Ciudad aparte

El joven cineasta nos da un paseo por su querido barrio de Lavapiés y alrededores

Acaba de firmar 'Los ilusos', un filme sobre lo que se hace cuando no se hace cine

Jonás Trueba, en Matadero de Madrid. Ampliar foto
Jonás Trueba, en Matadero de Madrid.

1. Cineteca de Matadero. Ir al cine no solo es ver la película, sino la experiencia de ir hasta allí y volver, con amigos, comentando, o solo, reflexionando. Aunque Matadero esté apartado del centro es un paseo interesante. Esta es una sala clave, da cabida a nuevas maneras de entender el cine y a películas sin espacio en salas comerciales (Paseo de la Chopera, 14).

2. Champañería María Pandora. Es casi mi segunda casa. Lo lleva mi íntimo amigo el poeta Luis Miguel Madrid, un gran escritor y anfitrión. Ha conseguido que sea un lugar apartado, al margen de todo, donde estar tranquilo y escuchar buena música. Hay libros de segunda mano en los que curiosear. Aquí rodé partes de Todas las canciones hablan de mí y representé una pequeña obra teatral (Plaza Gabriel Miró, 1).

3. La Taberna Encantada. Es un lugar un poco escondido también. Me gusta ir porque se come bien y barato y te atiende Chelo, que hace unos huevos rotos maravillosos. Tienen pocos platos pero todos están bien, el ambiente es cojonudo y hay juegos de mesa para pasar el rato (Salitre, 2).

4. Benteveo. Continúa con una pequeña tradición de Lavapiés que es recuperar bares de toda la vida sin transfigurarlos, intentando mantener su esencia de siempre, su barra, sus azulejos, esos bares de Madrid que está bien que no se pierdan. Se ha puesto de moda (Santa Isabel, 15).

El director se explica

Después de Todas las canciones hablan de mí (2010) Jonás Trueba (Madrid, 1981) acaba de presentar Los ilusos, que se proyecta en la Cineteca. Allí participará, hoy y mañana, en un coloquio con el público tras la proyección (18.00).

5. Cine Doré. Es un espacio fundamental de Madrid. No solo se proyectan películas mudas, antiguas, o en blanco y negro, que es lo que mucha gente percibe, sino que muchas veces intenta mostrar parte del cine contemporáneo o de clásicos modernos que no se ven en otras salas. Muchos nos hemos criado yendo y viniendo de la Filmoteca (Santa Isabel, 3).

6. Bar Parrondo. Es otro de esos bares de toda la vida que ha cogido un colectivo de amigos y es uno de los sitios donde mejor se come de Madrid. Tiene un menú de ocho euros espectacular, son cocineros que han estudiado en escuelas de alta cocina. Allí se comparte amistad y diatribas políticas (Santa Isabel, 8).

7. La otra casa. Lo lleva un cocinero muy joven, Luis, y es casi uno de los restaurantes más exquisitos de la zona, con muy buena relación calidad-precio. Hacen una cocina más elaborada sin dejar de ser cocina tradicional (Olivar, 6).

8. Museo Sorolla. Merece la pena no solo por las obras más conocidas sino por un pequeño retablo de sus bocetos y dibujos en cuadernos, que casi guardan más la esencia de Sorolla que sus grandes obras. En su jardín puede uno sentarse a leer tranquilo (General Martínez Campos, 37).

9. Vistas desde la calle Rebeque. Aquí rodamos un videoclip de Nacho Vegas y algunas escenas de mi anterior película. Es una especie de mirador que da a la Casa de Campo, la sierra se ve entre el horroroso Palacio Real y la horrorosa Almudena. Suele haber parejas magreándose o gente que vende droga, una mezcla muy bonita...

10. Café del libro La Buena Vida. Más allá de la conexión familiar (es de mi tío Jesús), es un lugar de encuentro de muchísimos amigos y de gente del mundo de la cultura. Un sitio muy vivo donde constantemente se están haciendo todo tipo de actividades (Vergara, 10).

Jonás Trueba, en una de las estancias de la Cineteca en Matadero. / luis sevillano

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