PSOE y PP se enzarzan por las responsabilidades en los ERE

Zoido acusa a Griñan de ser "sin duda alguna" el responsable del caso IU garantiza la continuidad de la coalición porque "un pasado podrido no puede pudrir el presente" El PSOE acusa a los populares de ocultar el 'caso Bárcenas' tras los ERE

Griñán aplaude junto a su socio de IU, Diego Valderas, la intervención del portavoz de Izquierda Unida.
Griñán aplaude junto a su socio de IU, Diego Valderas, la intervención del portavoz de Izquierda Unida.

Si alguien esperaba que el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, diera ayer un salto en la asunción de responsabilidades políticas por el caso del fraude de los ERE erró por completo. El socialista compareció ayer a petición propia en el pleno del Parlamento Andaluz en un debate que no aportó novedades respecto a la comisión de investigación parlamentaria salvo por dos hechos.

Aunque con un lenguaje ambiguo e indirecto, el PSOE andaluz insinuó que el Partido Popular actúa de manera coordinada con la juez instructora del caso, Mercedes Alaya. Este fue el primero. Y el segundo es que la coalición de gobierno de socialista e Izquierda Unida en Andalucía no corre ningún peligro por las consecuencias del mayor caso de corrupción ocurrido en Andalucía en los últimos 30 años.

En su comparecencia, Griñán se cuidó mucho de quejarse de la investigación judicial, pero fue el vicesecretario general del PSOE, Mario Jiménez, quien mostró su preocupación por “las coincidencias” de la agenda política y judicial y la “sombra de sospecha” que genera ese hecho siendo el presidente del PP andaluz, Juan Ignacio Zoido, juez en excedencia. “¿Tiene alguien en el PP la parte del sumario que está bajo secreto? Usted se adelanta a la instrucción de la juez adelantando investigaciones y actuaciones. ¿Es por ciencia infusa?”, le espetó.

Jiménez recordó que las decisiones judiciales de Alaya irrumpieron en las tres últimas campañas electorales —municipales, generales y autonómicas— y mostró su asombro por estas “enormes coincidencias”. En otro momento, el número dos socialista reprochó a Zoido que quiera ser “juez y parte” en este caso. El popular no entró al trapo y se limitó a lamentar que el portavoz del PSOE hubiera “quebrado” el principio de la división de poderes.

Griñán no siguió en esta línea, pero sí le afeó que un jurista como Zoido “falte a la verdad” y no aporte ni una sola prueba a la hora de apuntarle como responsable del uso fraudulento de las ayudas de los ERE cometidas durante 10 años. Zoido llegó a irritar al presidente de la Junta porque le acusó de ser “sin duda alguna” el responsable de “una trama que la Guardia Civil califica de organización criminal”. Y lo hizo al desgranar hasta 12 argumentos que sonaron a sentencia condenatoria. “Usted ocultó datos y obstruyó la labor de la justicia”, aseguró. “Usted es responsable por acción o por omisión”, “usted no impidió esta organización criminal”, “usted ha pasado de ser el cajero de los ERE a ser el banquero de los ERE”, “usted es el responsable de mantener el sistema que dio origen al fraude”.

Tras escuchar esta retahíla, Griñán subió a la tribuna algo demudado y en cierta forma sorprendido por las palabras del líder del PP. “No le consiento el tono faltón, agresivo y casi miserable, no me puede acusar de haber mentido en la comisión de investigación”, le replicó.

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El socialista defendió la actuación de su Gobierno en este caso al denunciarlo cuando se destapó ante la fiscalía, haber abierto una investigación interna y de haber actuado contra altos cargos socialistas imputados. Algunos de ellos “conocidos” suyos como el exconsejero de Trabajo Antonio Fernández, al que no citó, al que pidieron una fianza elevada para salir de prisión. “Actuamos con firmeza y sin pagarle indemnizaciones millonarias”, señaló en alusión al extesorero del PP Luis Bárcenas.

Griñán volvió a pedir “disculpas” por el fraude, pero dejó sin señalar dónde residían las responsabilidades políticas de haber mantenido en el cargo durante 10 años al ex director general de Empleo Francisco Javier Guerrero, el principal imputado del caso que se encuentra actualmente en prisión. Las responsabilidades, dijo, “llegarán cuando tengan que llegar, pero en función de la razón y no del interés partidario”, señaló.

Ante las insinuaciones del Partido Popular de que el PSOE se financió irregularmente con dinero público procedente del fondo de ayudas sociolaborales, Griñán las rechazó de manera tajante y dudó de que el Partido Popular pudiera responder con “la misma rotundidad” en relación con las finanzas del PP y el caso Bárcenas.

Del lado de Izquierda Unida, solo se escucharon palabras tranquilizadoras en cuanto a la estabilidad del pacto de coalición en Andalucía y tanto como a la actitud de Griñán en este turbio asunto. No obstante, los diputados de la federación evitaron aplaudir la intervención del socialista.  “Mantenemos la confianza en usted”, le dijo a Griñán el portavoz de IU, José Antonio Castro. Este aseguró que la federación es la “garantía” de que no ocurrirá nada similar a los ERE en la Junta. “Un pasado podrido no puede pudrir el presente”, dijo Castro, quien pidió al PP que no perdiera el tiempo en intentar meter cizaña en la coalición para romper el acuerdo de Gobierno.

Castro defendió las conclusiones elaboradas por su grupo en la comisión de investigación y señaló a los exconsejeros José Antonio Viera y Antonio Fernández como máximos responsables políticos del caso al mantener a Guerrero en su cargo. Pero lejos de reprochar al PSOE que no hubiera suscrito su dictamen, el portavoz de IU arremetió contra el PP por no haberlo votado y haber “mirado para otro lado”. La única exigencia de Castro fue que las 30 medidas reclamadas por IU en su dictamen, dirigidas a establecer mayores controles en la Administración, incluida una nueva ley de Hacienda Pública, se desarrollen antes del verano. Griñán dijo que así se haría.

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