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Las agresiones a médicos descienden en Gipuzkoa en un 40%

En 2012 se registraron seis casos. Cinco de las víctimas fueron doctoras

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa, Jose María Urkía, en la rueda de prensa ofrecida hoy en San Sebastián.
El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa, Jose María Urkía, en la rueda de prensa ofrecida hoy en San Sebastián.

Jose María Urkia, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa, coincidiendo con el Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, ha informado hoy en una rueda de prensa del descenso en un 40% en las agresiones cometidas contra el colectivo sanitario en este territorio.

Los datos proporcionados por el colegio profesional señalan que sobre un total de 3.411 médicos que trabajan en Gipuzkoa se registraron 10 agresiones en 2011, siete ellos contra mujeres. En 2012, el número se redujo casi a la mitad, y se dieron seis casos, cinco de ellos también contra doctoras. Se dan más casos en en la sanidad pública que en la privada. La mayoría se producen a la hora de proporcionar bajas y altas laborales o por discrepancias en la atención médica. Urkia también ha aclarado que las agresiones se dan más en mujeres que en hombres.

A nivel nacional, el número de agresiones también ha descendido, al pasar de 496 casos en el año 2011 a 416 en 2012. Según Urkia, esta reducción podría deberse a que las denuncias por parte de los facultativos actúan de manera disuasoria en los pacientes, y porque, ante todo, “somos una sociedad razonable”. Los agresores provienen generalmente de un entorno difícil, con problemas psiquiátricos o antecedentes de toxicomanía.

Normalmente, cuando un médico agredido denuncie la conducta del paciente y se llegue a juicio, con que el paciente pida disculpas ante el juez, el caso queda sobreseído, según ha comentado Urkia. En las estadísticas solo figuran los casos denunciados por los médicos, quienes recurren a los tribunales cuando han sufrido una agresión física. La gran mayoría de los médicos agredidos verbalmente deciden no presentar una demanda judicial.