Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Seguriber dice que los vigilantes se redujeron de 46 a 38 “para reducir costes”

El juez cita a las partes para que escuchen 21 grabaciones inéditas de llamadas a Emergencias

Ocho jóvenes denunciaron al 112 que las puertas del Arena estaban cerradas

Ni Seguriber ni la Policía Municipal vigilaba la puerta por la que se produjo al entrada masiva

Pista de baile del Madrid Arena durante la fiesta de Halloween. Ampliar foto
Pista de baile del Madrid Arena durante la fiesta de Halloween.

El coordinador de la empresa Seguriber Juan José París Nalda comparece desde las diez de la mañana como imputado ante el juez Eduardo López Palop, que investiga la muerte de cinco jóvenes en la fiesta del Madrid Arena el pasado 1 de noviembre. En un receso de su declaración, los abogados han contado que París Nalda ha asegurado que aquella noche "no se veía ni a la Policía Municipal" y que su empresa redujo de 46 a 38 el número de vigilantes en la fiesta por orden del coordinador de operaciones y proyectos de Madrid Espacios y Congresos (Madridec), Francisco del Amo López. ¿El motivo? "Para reducir costes".

París Nalda era el responsable de Seguriber en la fiesta aquella noche y ha asegurado solo cumplía órdenes de Del Amo. En todas las declaraciones ante la policía y el juez, los distintos responsables su empresa han sostenido que solo les competía la seguridad exterior pero Diviertt, la organizadora del evento, asegura que también se encargaba del interior del recinto. En su declaración, el imputado ha manifestado que desconocía el pliego de condiciones del contrato en el que figura que Seguriber se encargaba de dentro y de fuera del recinto, al tiempo que ha reiterado que su empresa solamente se ocupaba del exterior.

Ha añadido que nunca vio el obligatorio plan de vigilancia y seguridad y que y el día de los hechos no hubo una inspección de la Delegación  del Gobierno, sino que fue una visita en la que hubo una entrega de documentación. También ha descargado la responsabilidad de vigilar lo que ocurría en el interior del recinto en Kontrol 34, la otra empresa contratada aquella noche pero que asegura que solo era competente en control de accesos. Según su testimonio, en la puerta F-4 de Lago, por la que se produjo la entrada masiva a la pista, no había nadie de Seguriber ni ningún agente de la Policía Municipal.

De Seguriber declaró el 11 de febrero uno de sus responsables, Raúl Monteverde, que dijo al juez que escuchó ordenar por la emisora que se abriera el portón de acceso directo a la pista central por el que entraron las 2.500 personas que causaron la avalancha mortal. y que la orden la dio Francisco del Amo, de Madrid espacios y Congresos, la empresa municipal dueña del recinto que alquilaba Diviertt.

Antes de esta comparecencia, el juez Palop ha citado a los abogados de las partes del caso Madrid Arena a las nueve de la mañana en el Juzgado de Instrucción número 51 para escuchar 21 grabaciones de llamadas de auxilio al 112 que hicieron afectados desde dentro del recinto. Son grabaciones llenas de angustia y pánico que no se habían oído hasta ahora y han sido elegidas por la Policía de entre todas las que se recibieron aquella noche por la importancia que pueden tener en el sumario.

En al menos ocho de ellas, los jóvenes dicen que no se podía salir de la pista tras la avalancha. "Todas las puertas están cerradas, no nos dejan salir. Nos estamos ahogando", dice uno de los chicos. Se parecen a lo que contó la misma mañana del 1 de noviembre Sandra a la cadena SER, donde relató el drama y la angustia que había vivido en el recinto del Madrid Arena hacía unas horas. ''Había un tapón humano en la única salida porque las demás estaban precintadas para que por ahí no saliera nadie. Había gente llorando, aplastada y no nadie allí que pudiera reanimar a las chicas". Esta misma denuncia, que las puertas estaban cerradas, la grabaron hasta ocho veces aquella noche en el teléfono de Emergencias 112 según se ha sabido hoy.

En otra grabación, se escucha que un camarero está atendiendo a una de las chicas desmayadas y que "no sabe ni lo que tiene que hacer". En el resto de las llamas, se quejan de sobreaforo. El recuento judicial de las entradas reveló que había 16.791, con lo que el aforo se superó un 58%. Miguel Ángel Flores, organizador del macroevento, solo admite haber vendido 9.650.

Los letrados han calificado de "muy revelador" la escucha de las cintas momentos antes del inicio de la toma de declaración del trabajador de Seguriber por parte de López Palop, que tiene una herida en la sien, mientras que la fiscal del caso, que está embarazada, presenta un hematoma en un ojo tras sufrir ambos una agresión en los juzgados de plaza de Castilla por un detenido, que tiene numerosos antecedentes por robo con violencia.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram