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CaixaBank anuncia que reducirá su plantilla en unos 3.000 trabajadores

Las negociaciones con el comité de empresa podrían alargarse hasta el mes de abril

La entidad prescindirá del 9% de la plantilla tras las operaciones de Banca Cívica y Banco de Valencia

Los sindicatos califican de "excesiva" la cifra y aseguran que no aceptarán "salidas forzosas"

La sede de Caixabank en Barcelona.
La sede de Caixabank en Barcelona.

Tras absorber Banca Cívica y tener encarrilada la incorporación de Banco de Valencia, CaixaBank ha presentado a los sindicatos su propuesta para reducir la plantilla en 3.002 personas. El recorte, el segundo mayor ajuste del sector tras los 4.500 despidos de Bankia, supondrá recortar en alrededor del 9% el personal con el que contaba a finales de 2012 el banco. La entidad no ha explicado la fórmula mediante la cual realizará el ajuste, aunque los sindicatos señalaron que unas 2.000 personas podrían salir mediante prejubilaciones de empleados que ahora tienen entre 55 y 58 años. La entidad se ha dado hasta finales de abril para negociar la reestructuración con los sindicatos.

El banco que preside Isidro Fainé y dirige Juan María Nin acabó 2012 con 5.632 trabajadores y 1.146 oficinas más que el año anterior por la integración de Banca Cívica, pese a que el grupo redujo 648 puestos de trabajo en el último trimestre, según los resultados que CaixaBank mandó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Antes de la operación, Banca Cívica ya había rebajado su plantilla en 1.500 empleados, mientras que Banco de Valencia ha llegado a un acuerdo con los sindicatos para rebajar la suya en 795 empleados. Aun así, la entidad contaba con la mayor red de oficinas de España (6.765 al contar las del Banco de Valencia) y, según ha recogido Reuters, el banco de inversión Nomura había alertado en un informe de que CaixaBank debía reducir unas 2.000 oficinas para elevar su productividad. El ajuste de plantilla, según fuentes del sector, irá acompañado del cierre de al menos 800 oficinas, según cálculos de fuentes del sector.

CC OO exigirá exigirá a la dirección que cualquier medida que se plantee obedezca a “unas necesidades concretas y justificadas”

El anuncio no ha pillado por sorpresa a los sindicatos. Fainé había advertido en la presentación de resultados que la entidad ajustaría su estructura a las necesidades del mercado, pero “con mucho cuidado”, es decir, preferiblemente de forma pactada y con prejubilaciones y bajas incentivadas. El banco aún no ha aclarado el método que utilizará y, en un comunicado, se ha limitado a señalar que abría “un periodo de diálogo y negociación con los sindicatos” para “analizar todas las fórmulas”.

La entidad no ha descartado, pues, presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en última instancia, si no cubre las 3.002 bajas de forma voluntaria. Pero el comité de empresa, cuyo sindicato mayoritario es CC OO, ha rechazado de forma rotunda cualquier salida que sea forzosa. Los representantes de los trabajadores, de hecho, ya se opusieron “por excesivo” al volumen de plantilla afectado y reiteraron que la situación económica de CaixaBank no es la de las entidades intervenidas. “Ha superado con solvencia todas las valoraciones”, resaltaron.

En un comunicado, CC OO expuso que la plantilla “está realizando un esfuerzo importante de contención salarial” desde el convenio de 2011, que se suma a “graves tensiones en los centros de trabajo además de prolongaciones de jornada”. El secretario general de la sección sindical de CC OO, Joan Sierra, subrayó que los empleados “no aceptarán salidas forzosas” y que si estas se producen, la situación se encaminará a “un serio conflicto”.

Fuentes de la entidad, no obstante, han reiterado su disposición al diálogo y a acordar “las mejores medidas para ajustar la plantilla a las necesidades del negocio”. Y este el año pasado se deterioró. El propio Fainé lo destacó también en la última presentación de resultados. Entonces, recordó que el proceso de desapalancamiento de la economía española daba lugar a un contexto “muy desfavorable para la actividad bancaria”. “La rentabilidad sobre activos es negativa se sitúa lejos de las tasas necesarias para la sostenibilidad del sistema”, aseguró.

CaixaBank ganó el año pasado 230 millones, el 78% menos que en el ejercicio 2011, después de provisionar 10.300 millones. Los gastos de personal del grupo se incrementaron el 7,2%, hasta los 2.426 millones de euros, mientras que los de explotación subieron el 6,7%, hasta los 3.566 millones.