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Empresas de dimensión humana

Las entidades de economía social contratan a 39.000 personas en un año

Cooperativas y sociedades laborales ofrecen salidas a la crisis

Cadena de envasado de sandías en una cooperativa de El Ejido (Almería)
Cadena de envasado de sandías en una cooperativa de El Ejido (Almería)

Las entidades de economía social cumplen 20 años agrupadas en Cepes de Andalucía, región que acoge 7.492 sociedades de este tipo (24% del total nacional), caracterizadas por anteponer las personas a los beneficios y por una gestión democrática. “Nuestra fórmula es un hombre un voto y la misma proporción de capital”, describe el presidente de Cepes, Antonio Romero.

Además del lucro, la solidaridad e igualdad son también objetivos de la empresa social, modelo que ha creado en 2012 medio millar de empresas y contratado a 39.000 personas, pese a haber perdido un 2% de los empleos.

Empezaron a desarrollarse cuando la emigración ya no absorbió más mano de obra excedente de una región como Andalucía, eminentemente agraria, y los ciudadanos decidieron emprender. La economía y los empresarios tradicionales no aportaban lo suficiente y la gente creó su propio tejido empresarial.

Las cifras

Andalucía es la primera región en economía social, con 7.492 cooperativas y sociedades laborales.

Sevilla concentra el 21% del total y el resto de Trabajan principalmente en el sector servicios (59%), seguido de la industria (20%), la agricultura con el 11% y la construcción el 10%.

El 17,56% del empleo de entidades de economía social español está en Andalucía: 59.237 trabajadores de los que el 45% son mujeres y el 52,2% menor de 40 años.

Desde entonces han sido mucho los modelos de entidades de economía social. Estos son algunos de los ejemplos creados en los últimos años.

“Premio-patada”. La Pequeña Holanda es la pionera y responde al origen de este movimiento social y empresarial. En los ochenta, una veintena de familias emigrantes volvió de los Países Bajos y compraron con ayuda de los Gobiernos una finca en Arcos de la Frontera. En sus estatutos figura como primer objetivo la generación de empleo en su entorno. Con el “premio-patada”, según describe el presidente de la cooperativa Manuel Estremera la medida de primar el regreso de los emigrantes, 21 socios aportaron 250.000 pesetas (1.500 euros) y formaron la entidad, que se ha ido adaptando y sufriendo diferentes crisis. Pero siguen sobreviviendo. Estremera echa en falta una gran entidad comercializadora. El objetivo ahora es “mantener el corcho a flote” resume.

Como en casa. Los Milagros es una residencia malagueña para la tercera edad autogestionada por sus usuarios, que construyeron las viviendas y áreas comunes necesarias en 8.000 metros cuadrados. Tiene 19 empleados y fue galardonada con el Premio Arco Iris a la Mejor Iniciativa Cooperativa. Aurora Moreno, de 78 años, es su presidenta y recuerda cómo su idea dio la vuelta al mundo. “No había nada igual cuando nos constituimos en 1991. Nos llamaron de todos los sitios y nos han venido a visitar de muchos países. La idea la tuve cuando tenía 30 años y perseguía poder seguir en nuestras casas cuando fuéramos mayores”, recuerda Moreno desde su apartamento en Los Milagros.

Algas para comer. Innova Vegetalia del Mar nace en el ámbito universitario y está ubicada en Chiclana (Cádiz), donde recolecta y transforma algas en productos gastronómicos y cosméticos. Consuelo Guerra es socia fundadora y relata que ya son cuatro más dos personas que contratan en verano. La ayuda de la Facultad de Ciencias del Mar fue fundamental, “pero el resto ha sido todo trabajo y familia”, afirma orgullosa.

Salida del maltrato. Palacio de Arboleas presta servicios de ayuda a domicilio en la comarca almeriense del Bajo Andarax y emplea a 103 personas de colectivos en riesgo de exclusión social, por lo que ha recibido dos galardones. Su presidenta, Martirio Castillo, sufrió malos tratos y necesitaba tiempo y trabajo cuando se planteó la cooperativa a instancias del Ayuntamiento y tras la quiebra de la empresa que prestaba servicios sociales. “Me lancé a la aventura con 17 compañeras y se quedaron cinco”. Es un refugio y una escuela, porque su hija ha creado otra cooperativa.

Mejor vida. La Vuelta Al Mundo es una empresa y tienda de Córdoba especializada en movilidad sostenible que ofrece también servicios de mensajería y paquetería urgente ecológica. Daniel Navas está orgulloso de no deber nada a los bancos y de haber creado la cooperativa como opción personal. No venían del paro y lo que les ha movido es su conciencia.

Salvavidas. Consumo Gusto es una de las más recientes. Nace en Huelva y ofrece servicios de catering con productos de comercio justo y ecológicos con compromiso de contratación a personas en riesgo de exclusión. Begoña Huertas es su presidenta y afirma que la cooperativa es por ahora una semilla de lo que terminará siendo. Está especialmente orgullosa de la contratación, aunque sea eventual, de docenas de personas que encuentran en esta entidad una forma de sortear las dificultades de la vida.

"Creamos más y mejores empleos"

Antonio Romero
Antonio Romero

Antonio Romero forma parte de una cooperativa desde hace más de 40 años. Ahora preside Cepes, la confederación que agrupa a las entidades de economía social, y defiende que sus empresas son capaces de "crear más y mejores puestos de trabajo".

Pregunta. ¿Qué distingue a la economía social del resto de patronales?

Respuestas. Hay siete figuras que la componen, aunque las principales son cooperativas y las sociedades laborales. No somos ONG, somos empresas pegadas al terreno y volcadas en el desarrollo del territorio donde se ubican; generan economía, puestos de trabajo, pagan impuestos y se rigen por la política propia de cualquier empresa. Hay ánimo de lucro, pero en nuestro balance no pesa solo el beneficio. El desarrollo humano tiene que estar a la par. No entendemos que todas las medidas vayan encaminadas a un buen desarrollo económico. El ser humano tiene que estar en el centro.

P. ¿Cómo se ha comportado la economía social en los últimos años?

R. Durante la mayor ola de crecimiento que se ha conocido, la economía social ha seguido aumentando. Eso quiere decir que los ciudadanos querían otra forma de reparto de riquezas. En el campo devastado de ahora, los ciudadanos vuelven a nuestros instrumentos empresariales para generar su propio puesto de trabajo. Vamos a estar como en Alemania, con un alto porcentaje de ciudadanos en la frontera de la pobreza, con salarios por debajo del mínimo. Ahí, nuestro tipo de desarrollo empresarial, tiene campo de cultivo.

P. ¿Cualquier persona puede emprender en este campo?

R. Si tiene una idea sí. Tenemos 600 puntos de información y de guía para crear y desarrollar una empresa. En Sevilla está la Escuela de Estrategia que ha creado, desde que nació, medio millar de entidades en el sector servicios. En todas las provincias hay sitios donde te pueden dirigir.

P. ¿Qué es necesario?

R. 3.000 euros y tres personas de media.

P. ¿En qué sectores?

R. El agroalimentario. Sabemos crear productos y comercializarlos. Es donde menos se va a notar la crisis. Ahí hay que prestar toda la atención. También están los negocios tradicionales, donde hay muchos profesionales que se están jubilando y dejando oportunidades que, con criterios actuales de comercialización y gestión de empresas, se pueden convertir en empresas y contratar personal. Y el turismo y la industria. Se ha hecho muy bien con la aeronáutica.

P. ¿Cuál es el balance de la economía social en 20 años?

R. Estamos en el 80% de los municipios, donde las principales empresas son de economía social, y generamos el 13% de la riqueza andaluza. Tenemos casi el mismo peso que el turismo. Casi 600.000 andaluces obtienen su renta en esta red empresarial.

P. ¿El principal problema?

R. Estamos pagando la ausencia de una caja única, no tenemos instrumentos financieros. Y no es igual que se tomen las decisiones en Andalucía que en Cataluña.