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El derecho a decidir desgarra al PSC

La dirección no multará a los cargos que votan distinto en las instituciones

El grupo municipal socialista no secunda a Jordi Martí en Barcelona

Diputados del PSC en el Parlament. Ampliar foto
Diputados del PSC en el Parlament.

El PSC lleva más de dos años inmerso en un proceso de desgarre interno, pero el derecho a decidir está acelerando la hemorragia. Las contradicciones internas en el partido sobre esa cuestión son conocidas pero era inimaginable que aflorasen como lo hicieron el pasado día 23 en el pleno del Parlament cuando cinco de los 20 diputados rompieron la disciplina de voto y se negaron a votar contra la declaración soberanista que secundaron CiU, ERC e ICV.

A partir de ahí se está produciendo un efecto dominó de votaciones en la que los cargos públicos socialistas votan divididos en las mociones que se presentan o lo hacen en contra de la línea oficial del PSC. Empezó en la Diputación de Lleida el pasado día 24, donde dos diputados socialistas se abstuvieron de votar una moción en apoyo de la declaración soberanista del Parlament y otros cinco no votaron. Prosiguió el lunes en la de Girona, donde los seis representantes del PSC apoyaron la declaración y la división volverá a evidenciarse mañana en el Ayuntamiento de Barcelona.

La dirección del PSC anuncia que el partido no va a modificar su posición. “Sabíamos que la decisión iba a crear debate en algunos territorios y no vamos a convertir esto en un drama”, insiste un dirigente. El equipo de Pere Navarro respetará la posición de sus cargos públicos en las instituciones y no se sancionará a quienes voten a favor, se abstengan o no voten las mociones que se presentarán en las instituciones, al contrario de lo que ocurrió con los cinco diputados díscolos, multados con 400 euros cada uno.

“La confusión que estamos transmitiendo es notable, pero deberíamos ser capaces de reconducir este debate”, insiste uno de esos diputados críticos. Se trata de un tema “nuclear” que centra el debate político en Cataluña y en el que el PSC tiene el corazón partido entre su alma más catalanista y la parte del partido que está por seguir tendiendo puentes con España.

La confusión que

transmitimos es notable”,

dice un diputado crítico

La dirección del PSC asegura que no ha dado ninguna directriz para “cambiar las voluntades de sus cargos públicos”, pero lo cierto es que ayer se reunieron con Navarro los primeros secretarios de las federaciones. Este encuentro es habitual en vísperas de un consejo nacional y el sábado se celebrará una reunión decisiva en la que sin ninguna duda se debatirá esta cuestión.

El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Barcelona se reunió ayer para intentar conciliar una posición respecto al pleno de mañana donde la declaración de soberanía se someterá a votación a instancias de Unitat per Barcelona.

Lo que sería un debate más del plenario pasó a ser el tema estrella después de que el martes, en varias declaraciones públicas, el líder del PSC en el Consistorio, Jordi Martí, afirmara que habría votado al texto si fuera diputado.

Martí, que se postula como candidato a las primarias para la alcaldía, fue desautorizado ayer por casi todos sus concejales, partidarios de votar no a la declaración. En la reunión faltaron Joan Trullén, de viaje, y Jordi William Carnes, de baja. Según fuentes del PSC, Carnes transmitió que se inclina por la abstención. El panorama quedaría así: solo Martí y otro edil de los 11 en favor del texto.

Jordi Martí tiene un dilema: si se ratifica quedará en una posición muy delicada dentro del PSC y si cambia de criterio se desautorizará a sí mismo. “Martí tiene que diferenciar entre lo que él piensa y cuál es su función como presidente de grupo”, aseguró una fuente del partido. El PSC en el Ayuntamiento no tiene mecanismos disciplinarios respecto al voto. El problema ahora es cómo se escenificará la votación del texto soberanista. Desde Unitat per Barcelona insistían ayer que aún no habían decidido si solicitarán que sea nominal, pero otros grupos lo dan por seguro. Uno de los puntos de consenso alcanzados en la reunión del PSC fue que la bancada votará positivamente si UpB u otro partido propone que la votación sea individual.

El discurso del PSC se inclinará por justificar que el Ayuntamiento no es el espacio indicado para debatir esa moción. La Federación de Barcelona, dirigida por Carles Martí, ya llamó la atención a su líder en el Ayuntamiento por su voluntad de pactar con CiU y ahora está a la expectativa sobre qué decisión toma.

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