Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Trabajadores del Registro de la Propiedad de Reus convocan tres días de huelga

Los trabajadores protestan por los despidos y la bajada de sueldos en la entidad

Los trabajadores del Registro de la Propiedad de Reus, número 1, han convocado una huelga de tres días el próximo mes de febrero para protestar por los despidos sucedidos en la entidad y por la bajada de sueldo aplicada a los empleados restantes. La huelga se ha programado los días 4, 5 y 6 de febrero y se convertirá en la primera programada en un Registro de la Propiedad.

Los empleados se manifestarán porque en los últimos meses se han precipitado seis despidos en el Registro de la Propiedad de Reus, informa el sindicato UGT. Pero, además, la medida también viene motivada porque los trabajadores restantes que aún continúan en plantilla han sufrido una bajada de su salario. Las nóminas han descendido hasta el mínimo interprofesional y los empleados están asumiendo el trabajo de los compañeros despedidos, expone UGT. El registro es una empresa privada de carácter público y en el caso del de la capital del Baix Camp cuenta con unos 27 trabajadores.

La crisis inmobiliaria ha hecho disminuir el trabajo de este sector

El registrador es el único funcionario con poderes para tener asalariados a su cargo y puede decidir a qué personas dependientes de él despedir, expone el sindicato. En la ciudad, narra UGT, el personal lleva desde enero “sufriendo las modificaciones en sus contratos” basados en el convenio de los registros de la propiedad. Entre otros conflictos sucedidos, el sindicato denuncia que en Reus el nuevo propietario de la entidad ha eliminado la antigüedad a alguno de los trabajadores. Otras personas, en cambio, consiguen recibir gratificaciones (dinero que se percibe por parte de la Oficina Liquidadora) “según la actitud que tienen con el registrador”.

Los empleados convocaron durante las últimas semanas una reunión para atajar los problemas en el seno de la empresa. Sin embargo, los encuentros no fructificaron y no llegaron a ningún acuerdo. “Lo único que se consiguió fueron explicaciones sobre la situación endeudada en la que se encuentra el propietario y su necesidad de ganar dinero”, agrega el sindicato. La tensión fue aumentando y ante los despidos y los recortes aplicados a la plantilla los trabajadores finalmente han decidido convocar la huelga como medida de presión. La delegada sindical de UGT en el Registro de la Propiedad de Reus, Sònia Blàzquez, explica que hoy está prevista otra reunión para mediar entre todas las partes afectadas por la huelga. Si no se llega a ningún pacto, finalmente seguirán con la convocatoria y llevarán adelante la protesta durante los tres días anunciados. La huelga podría extenderse a otros registros de la propiedad, quienes han visto en los últimos años disminuir drásticamente su actividad ante la llegada de la crisis y el estallido de la burbuja inmobiliaria.