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“Contadlo todo, en la calle lo sabemos”

Afectados por las preferentes calientan el pleno de la Diputación de Ourense

El pleno estuvo marcado por la presencia de varias decenas de afectados por las participaciones preferentes y la deuda subordinada que después de las elecciones autonómicas, y a la vista de que la solución a sus problemas no llega, han multiplicado sus protestas. No solo por el llamativo color amarillo de sus camisetas y los rechinantes silbatos. También por los gritos que subieron el tono del debate político cuando el portavoz del PP decidió “solidarizarse” con los afectados.

 Los reproches e insultos brotaron masivamente desde la bancada del público. No se limitaron a clamar contra el problema que les afecta directamente y les priva de sus ahorros. Se sumaron además a la denuncia socialista, que eleva el cálculo de los enchufes de Baltar padre a miles. “Contadlo todo, que en la calle ya lo sabemos”, gritaron ante los reproches de Baltar hijo, que intentaba mantener el orden en el salón de plenos de la institución provincial.

El PSdeG asegura que el todopoderoso expresidente de la Diputación y del Partido Popula ren la provincia, ahora encausado por el juez, ha colocado a más de 6.000 personas a través de la Diputación y empresas amigas durante sus 20 años en el ejercicio del poder. En el organismo provincial, unos 1.500 durante dos décadas. Los restantes fueron empleados, según la denuncia socialista, en el Hospital Santa María Nai, cuya gestión estuvo controlada inicialmente por el organismo provincial. Los contratados desfilaban, según la oposición, del Pazo Provincial al hospital. Posteriormente ese hospital pasó a formar parte del Sergas, trabajadores colocados por Baltar incluídos.

Pero, según el PSOE, el mando del barón provincial no se agotó durante todo ese tiempo en las administraciones públicas sino que se extendió hacia la empresa privada. Según explicaron ayer los diputados socialistas, Baltar también facilitaba empleos a amigos y familiares en la extinta Caixa Ourense y en Coren, controladas en ambos casos por afines al dirigente del PP.