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La singladura narrativa de Pasamar

La obra ‘Marinera en tierra adentro’ repasa la prosa de la escritora jerezana

La escritora jerezana Pilar Paz Pasamar. Ampliar foto
La escritora jerezana Pilar Paz Pasamar.

Pilar Paz Pasamar es de Jerez pero le gusta que le llamen marinera. Como a Alberti. Marinera en tierra adentro es el título elegido por la catedrática María del Mar López-Cabrales para recopilar en una obra toda la narrativa de la escritora. Son cuentos, relatos, charlas, artículos. “Miraré mis defectos”, asegura la autora, pendiente de repasar su evolución cuando lea completamente este libro, con el que se consolida la joven editorial gaditana Presea.

La reconocida escritora lleva publicando desde 1951. Y, aunque ha destacado sobre todo por su poesía, tiene una prolija colección de narrativa. Ha habido antologías pero, hasta que ha llegado López-Cabrales, la prosa de Pilar Paz Pasamar estaba algo desordenada. El nuevo libro, presentado este jueves en Cádiz, es una edición anotada con comentarios, con pasajes transcritos de las conversaciones entre la catedrática y la poeta en su casa.

Entre los textos seleccionados, hay hasta una charla que ofreció en el Ateneo de Madrid en 1964. “Entonces triunfaba el tremendismo todavía procedente de las consecuencias del 36, estaba muy firme la influencia de poetas como Blas de Otero o Celaya. Yo decidí en aquel momento profundizar en el ámbito poético de esa especie de clausura que es la casa. Yo hice un elogio hacia ese mundo cotidiano del hogar que no fue bien aceptado por todos. Pero yo lo sigo compartiendo”, afirma la escritora.

Siempre hay que tener un bloc abierto y un bolígrafo a mano

Pasamar tiene pendiente otra revisión. La que ultima Ana Sofía Pérez Bustamante sobre su obra poética. “De esta manera voy a tener la casa arreglada”, dice la autora. Y, aunque está en un momento de revisión, no deja de escribir. “Siempre hay que tener un bloc abierto y un bolígrafo a mano”. Y lo hace como un ejercicio de salud. “A pesar de la edad, escribir siempre rejuvenece el corazón. Y no lo digo por decir. Es una realidad. Cuando hay una ilusión, un deseo de expresar, cuando el mundo te interesa, te vuelves más joven. Si te deja de interesar lo que te rodea es cuando los años te invaden. Yo siempre recomiendo mantener una ilusión”, asegura.

Ahora que le están ordenando todo, Pasamar sigue aumentando un particular cajón de sastre. Lo llama La estación del abanico. “Ahí va todo lo que escribo ahora. Hay diálogos, cuentos y poesías sobre mi visión del mundo”. Será lo próximo de una marinera en tierra centrada ahora en el repaso de la singladura narrativa de su vida. Y sigue navegando. “Para mí escribir es como respirar”.