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50.000 consultas suspendidas por la huelga médica en Madrid

Sanidad ofrece los datos finales de las cinco semanas de paros

El sindicato médico Amyts presenta un plan de ahorro de 603 millones y pide a Mato que medie

Carteles de protesta en el hospital de La Paz. Ampliar foto
Carteles de protesta en el hospital de La Paz.

Las cinco semanas de huelga indefinida de los médicos madrileños dejaron 50.000 consultas suspendidas y cerca de 6.500 intervenciones quirúrgicas aplazadas, según los datos difundidos esta mañana por la Consejería de Sanidad madrileña con el recuento final de las 17 jornadas de paros. Sanidad añade que, como consecuencia de la ralentización de la actividad, las altas hospitalarias descendieron un 43% respecto a un periodo equivalente sin huelga. El día que más cirugía programada fue suspendida fue el primero, el 26 de noviembre. Solo el hospital Clínico dejó de realizar 92 operaciones.

La Comunidad de Madrid ha mantenido esta mañana una reunión con el comité profesional de los médicos, del que forma parte la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (Afem), convocante de la huelga, los jefes de servicio de los hospitales, coordinadores de los planes estratégicos de las especialidades, directores de centros de salud, etc. La cita ha terminado sin acuerdo, aunque los médicos creen que la consejería parece más dispuesta al diálogo. La privatización sigue siendo el escollo de las negociaciones.

González resta importancia a las dimisiones

El presidente de Madrid, Ignacio González, ha querido minimizar hoy el impacto y la relevancia de la presentación de cartas de renuncia por parte de directivos de más de la mitad de centros de salud de la región.

En total, han renunciado 322 miembros de los equipos (formados por un director médico, un responsable de enfermería y otro de la unidad administrativa), que sumados a las 46 vacantes (hay puestos que la Consejería de Sanidad no ha podido cubrir durante meses) suponen 368 puestos de dirección en 137 centros de salud. Más de la mitad de los 270 ambulatorios quedarían descabezados total o parcialmente.

En Telecinco,  González ha dicho que no son renuncias en firme sino "posibles dimisiones" y ha añadido que "anunciaron que iban a dimitir más del 50% de los directores y han presentado escritos de posible dimisión 99". Ha negado que los centros de salud se vayan a colapsar —"hay centros de salud que no tienen directores y funcionan perfectamente— y ha añadido que "se pondrá a otras personas y si no la propia unidad central de atención primaria dirigirá estos centros".

"Si alguien quiere dimitir, está en su derecho. Nosotros cubriremos esas direcciones y el servicio seguirá prestándose con toda seguridad y en las mismas condiciones", ha reiterado horas más tarde el presidente regional tras inaugurar un instituto en Valdemoro, informa Efe.

Mientras tanto, los sindicatos de la mesa sectorial de sanidad esperan volver a ser convocados. El consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha asegurado en más de una ocasión que, pese a haber aprobado el presupuesto y la ley que permite la privatización de la gestión de seis hospitales y 27 centros de salud, aún está abierto a escuchar propuestas de ahorro de los profesionales.

Precisamente el sindicato médico Amyts ha enviado hoy al Ministerio de Sanidad su propuesta de ahorro, un plan alternativo al de la Comunidad de Madrid que, “sin privatizar la gestión ni reducir plantillas”, asegura, ahorra 602,5 millones de euros. La Consejería de Sanidad afirma que con las privatizaciones se consigue un ahorro de 200 millones de euros al año. Sin embargo, no ha hecho público ningún estudio económico que lo demuestre, y sus cálculos han sido rebatidos tanto por los sindicatos como por el comité profesional, que con datos públicos aseguran que la privatización no supone ahorro alguno, sino todo lo contrario. Tanto los sindicatos como el comité presentaron propuestas de ahorro antes de la aprobación de la ley, tal y como les pidió Lasquetty, que fueron rechazadas.

Amyts ha pedido la mediación de la ministra de Sanidad, Ana Mato, en el conflicto madrileño. Asegura que la previsión del Gobierno regional de que la privatización de la gestión de seis hospitales y 27 centros de salud supone desmontar el sistema sanitario público. Así ocurrió, añade en una nota, por la aplicación de "idénticas políticas neoconservadoras hiperliberalizadoras" con el Servicio Nacional de Salud inglés en la etapa de Margaret Thatcher, en la década de los ochenta, o con desmontaje del sistema soviético de salud con Borís Yeltsin, entre 1993 y 1994.